Si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

Pinocho

EL ESOTERISMO DE PINOCHO
¿Dónde puedes esconder los misterios de aquellos que se creen grandes, maduros y sabios? En los cuentos de hadas, es obvio para un niño; los mayores no nos ocupamos de las cosas de los niños y mucho menos de los niños. ¿Cómo se llamaba el padre de Pinocho? Geppetto que en Italiano (lengua original de Pinocho) es José, y ¿el padre de Jesús? lo mismo. ¿Y qué oficio hizo? el carpintero, y ¿qué hizo José en el evangelio? El carpintero. ¿Cuantas naturalezas tiene Pinocho? dos, y ¿Jesús? lo mismo. Ambos se encarnan, ambos se transforman. Pinocho nos enseña el valor estético, antiético o moral de la desobediencia para redescubrir la libertad y volvernos humanos, mientras que Jesús nos enseña el valor espiritual y secular de la religiosidad humana para volvernos divinos. Ambos perderán a su padre, ambos terminarán ahorcados, crucificados, burlados por la multitud, ambos quieren enseñar la verdad pero son tomados por mentirosos. A Pinocho le crece la nariz, a Jesús le crecen los seguidores.
"El Pinocho de Collodi es un milagro literario de una profundidad esotérica casi intolerable".
Elémire Zolla

sinopsis o resumen de la trama
PINOCHO
La novela se abre con un carpintero llamado Mastro Ciliegia (en italiano significa el Maestro Cereza)que, al encontrar una madera de extrañas características porque "lloraba y reía como un niño", decide dársela a Geppetto (nombre diminutivo de Jose en Italiano que significa Joselito o Josecito), quien desea utilizarla para fabricar un títere de compañía, que la hará ganar algo de dinero.
Pero antes de terminar su trabajo, antes de tallar sus ojos, Geppetto se da cuenta de que el títere Pinocho le está haciendo ruidos extraños. Luego, cuando Geppetto toma sus piernas, la marioneta sale corriendo por la calle perseguido por el carpintero, pero un carabinero que ve la escena detiene a Geppetto y lo lleva a prisión. Antes de regresar a casa, Pinocho tiene un encuentro especial con el grillo parlante, quien le reprocha su mal comportamiento. El títere, en respuesta, lo empuja contra la pared.
El títere cansado de ese día agotador se va a dormir cerca de un brasero olvidando que es de madera y se quema las piernas, luego reconstruido por Geppetto. A partir de ese momento, el pobre carpintero decidió ser su padre y darle una educación.
El lo cuida y vende su túnica para enviarlo a la escuela. Pero Pinocho siempre se mete en problemas, vende su cartilla para poder ver un espectáculo de títeres, dando otra decepción al pobre carpintero. El títere tiene varios encuentros, incluido Comefuego, que inicialmente quiere quemarlo, pero luego, movido por las lágrimas, le da monedas de oro para dárselas a Geppetto. En el camino, cuando está a punto de regresar a casa, Pinocho se encuentra con el Gato y el Zorro que se burlan de él, lo atacan y amenazan con colgarlo. Afortunadamente, sin embargo, el Hada Azul llega para salvarlo y lo cura junto con el Cuervo, el Búho y el Grillo Parlante.
Pero Pinocho sigue sin aprender la lección y vuelve a ponerse en peligro: además de contar tantas mentiras que le hacen crecer la nariz. Sigue a Lucignolo en la Tierra de los Juguetes y se transforma mágicamente en un burro. Pero cuando escapa se encuentra en el vientre de una ballena, donde está Geppetto que con su barca había ido a buscar a Pinocho al mar y llevaba dos años atrapado en la boca de la bestia.
Después de varias aventuras y desventuras, Pinocho parece haber entendido, por lo que se promete a sí mismo volverse bueno y es por la honestidad de su elección que el Hada Azul lo recompensa con una magia fantástica: lo convierte en ser humano. 

LAS AVENTURAS DE PINOCHO
HISTORIAS DE UNA MARIONETA
- del italiano Carlo Lorenzini conocido como Collodi -
¿Cuánto de Pinocho somos? ¿Sabías que aún vivimos en el mundo de los juguetes? ¿Sabes que estamos modelados según una ley moral ética y social hecha de madera (ideologia)? También hemos perdido al Padre (la orientación de la existencia) y no sabemos dónde encontrarlo... En el cuento de Pinocho encontraremos todos los arquetipos que configuran la vida social.


HABÍA UNA VEZ UN TROZO DE MADERA
NO MUY VALIOSO
La madera como las personas puede tener diferentes cualidades, virtudes, calificaciones...
madera preciosa, dura, suave, fuerte, flexible, blanda, resistente, etc. ¿Cuántos de nosotros, como Pinocho, nos sentimos como piezas de madera no preciosa como para convertirse en una escultura? ¿Cuántos de nosotros como Pinocho estamos en el montón de madera de una sociedad que nos ha destinado a ser leña para ser quemada? Muchos ni siquiera piensan que, en la pila de leña llamada sociedad, estamos destinados a ser modelados o vendidos o quemados o utilizados como objetos... Pinocho es el prototipo de cada persona vista como materia prima.

EDUCACIÓN PROGRAMADA Y CONDICIONADA, MAESTRO CEREZA
El viejo carpintero vio un trozo de madera entre la pila adecuado para hacer la pata que le faltaba a su mesa... asì empieza el cuento de Pinocho... Aquí está el cuadro general de una familia rota como la mesa, porque la mesa es el símbolo del altar alrededor del cual la familia se reúne para comer. Este anciano solitario es una figura negativa de un padre oxidado que utiliza a su hijo para tranquilizar su incertidumbre (la pata de la mesa que cojea), por lo tanto demasiado protector e incapaz de enderezar a un niño con una vigorosa fuerza interior. Padres que quieren encontrar consuelo en la compañía de sus hijos para su soledad. Hacer crecer los hijos como si fueran hipotecas para su vejez. Pero a nivel social es lo mismo: estamos destinados a sostener como las patas de una mesa una estructura social que siempre está perdiendo el equilibrio. En el cuento de Pinocho podemos encontrar una profunda protesta por la homologación de la educación social, estamos hechos y programados para obedecer según el proyecto de los carpinteros que nos gobiernan. La madera es también símbolo de rigidez por lo que no podemos movernos ni protestar ni quejarnos, en cambio Pinocho nos dirá lo contrario...

LA MADRE DE PINOCHO... UN MUJER CUALQUIERA
Según Geppetto, la madre es una mujer de mundo. Ella se fue por su cuenta. esto fue lo que le conto el viejito al pobre Pinocho. Pinocho se siente huérfano, como muchos de nosotros, porque su madre es la sombra creativa y espiritual perdida en nuestra sociedad, sin ella Pinocho tiene tanto una influencia positiva como una negativa: la positiva es la búsqueda del sentido absoluto, porque en un mundo que se ahoga en lo material la sed del espíritu es necesaria; pero también negativas, lo que hace que Pinocho luche mucho para poder construir en sí mismo una imagen de Paternidad positiva y útil para frenar al niño libre que, en cuanto encuentra un impedimento, se vuelve rebelde y agresivo. La madre de Pinocho representa por tanto ese divino femenino perdido, esas divas que las mujeres sueñan ser y esas diosas que los hombres sueñan y buscan siempre en vano. Muchos personajes de los cuentos de hadas son huérfanos y no tienen madre o ella muere tan pronto como comienza el cuento de hadas. Es la pérdida del mundo espiritual del que nuestro mundo está huérfano. 
En ese sentido siendo ella una mujer de mundo, la espiritualidad se prostituye, es decir cualquier forma de religiosidad se hace necesaria por eso hoy la gente tiene hambre interior y cualquier forma de superstición se les proponga picarán fácilmente el anzuelo como pez hambriento, bien sabemos como la prostituta muchas veces es una proyección psíquica de la madre que tiene que ser redimida y salvada, por lo cual hoy en día esta es la religión y en el libro de Apocalipsis la biblia llama a la falsa religión justamente con el nombre de prostituta, porque no te salva del mundo sino que te vuelve mundano. 

EL HACHA EDUCATIVA CONTRA LA VOZ DE LA CONCIENCIA
Geppetto inmediatamente tomó el hacha bien afilada para comenzar a quitar la cáscara y triturar el pedazo de madera; pero cuando estuvo allí para soltar el primer golpe de hacha, se quedó con el brazo suspendido en el aire, porque oyó una voz fina y fina, que se decía:
- ¡No me golpees tan fuerte! -
Dentro de cada uno de nosotros está esa voz interior, es el niño que lleva mucho tiempo esperando ser educado, moldeado, esculpido. Pero muchos no saben cómo escuchar y de dónde viene esta voz, por lo que Geppetto tomó el hacha en su mano y lanzó un golpe muy solemne sobre el trozo de madera.
- ¡Oye! me lastimaste! Gritó, lamentando la habitual vocecita.
Efectivamente cuando recibimos golpes fuertes de la vida algo dentro de nosotros sufre, es nuestro crudo Pinocho, huérfano solitario, nuestra alma de madera sin vida, nos cerramos en silencio y miedo, de hecho Geppetto se quedó sin aliento escuchando esa vocecita muy molesto y al escucharla cayó como electrocutado, porque no le parecerá cierto, escuchar la voz de nuestra conciencia que nos reprocha y recrimina nuestro comportamiento es algo inaudito.

DELEGAR LA EDUCACIÓN A OTRO
El maestro Cereza le da el trozo de madera a su amigo Geppetto, quien lo toma para hacer una maravillosa marioneta.  A menudo cometemos este error: entregamos a nuestros hijos al sistema educativo, delegamos nuestra educación y formación en otro (Geppetto), él es como el sistema, lo informará, lo tallará, lo convertirá en un títere, le darà la forma de algo que necesita: la pata de una mesa. Y la educación religiosa igualmente, los padres hoy los mandan al catecismo y piensan que el el deber de otro educar a nuestros hijos. La escuela igualmente es otro delegado. Pero ignoramos que estas instituciones no educan solo informan, hacen de la mentalidad social un programa que produce cerebros para el uso y consumo del mismo sistema. Pinocho se rebela a esta injusticia y lo criticarán como desobediente cuando en realidad es original y sincero consigo mismo. Pinocho lo intuye y se rebela: educar no es homologar, quien quiera ser parte de la sociedad de hoy debe perder su identidad, si sigues a la multitud nunca podrás ser tú mismo, se volverán todos rígidos (Pinochos de madera) y nunca seres reales. 

LA HIPOTECA SOBRE LOS NIÑOS TÍTERES
"Pensé en hacerme una hermosa marioneta de madera: pero una marioneta maravillosa, que sepa bailar, esgrimir y saltar aros. Con esta marioneta quiero viajar por el mundo, ganar dinero yconseguirme un pedazo de pan y una copa de vino. . : ¿qué te parece?"
Muchos padres les hacen esto a sus hijos: quieren un proyecto perfecto, un hijo acorde al modelo de la sociedad, una hipoteca, ven en sus hijos su futuro, quieren que hagas lo mejor que puedas para competir, eres un trofeo de ellos, no saben que tu tienes tu vida como ellos tuvieron la de ellos y te empeñan con sentidos de culpa si no trabajas para ellos.
- ¡Bravo Polendina! - gritó la vocecita de siempre, que no era muy claro de dónde procedía.
Geppetto se convirtió en una bestia cuando lo llamaron Polendina, Pinocho se burla de él, como hacen nuestros hijos con nuestros defectos (Polendina en italiano es el nombre de una sopa de maíz para pobres, con ese apodo el Titere se burlaba de su Creador). Geppetto pensò que fue Maestro Cereza a insultarlo... Los padres se desquitan con la sociedad, ya que Geppetto acusó a mastr'Antonio Cereza de haberlo ofendido y pelea con él, pero luego son los propios padres quienes forman parte de la sociedad y siguen siendo amigos por conveniencia asì como Geppetto con Mastro Cereza después de la discusiòn (así se llamaba a causa de la punta de la nariz, siempre brillante y morada, como una cereza madura). El problema es pues una cadena cuando tenemos padres títeres hechos a imagen y semejanza de las peticiones del maestro Cereza (ideología de masas): un ciego no puede guiar otro ciego, un esclavo cria otro esclavo, un padre sin espiritualidad cría hijos dormidos, titeres para el sistema. 

HACER NIÑOS A NUESTRA IMAGEN Y SEMEJANZA
Una de las teorías más comunes de las religiones es el hecho de que Dios nos creó a su imagen y semejanza. Geppetto, de regreso a casa, inmediatamente comienza a hacer el títere y le da el nombre de Pinocho. Este títere, sin embargo, inmediatamente se muestra inquieto y desobediente. Ver a Pinocho como una figura de desobediencia es quedarse corto, es un estereotipo infantil, un cliché, una acusa muy superficial y reductiva, cuando en realidad Pinocho es el niño que nace con una fuerte disposición y propensión a la libertad: no quiere ser un trozo de madera rígido, una fotocopia, un dictado por las leyes de una sociedad, lo que lo convierte en un títere en serie, como es el caso de las masas hoy, para ellos la igualdad es uniformidad, no originalidad. Pero, como cualquier niño libre, tiende a ser libre también de forma negativa. Dios sólo se obedece a sí mismo por lo que si estamos hechos como él, nos resulta difícil obedecer a este Dios si lo concebimos diferente a nosotros. Nuestra gran tentación divina es querer corregir nuestros errores en los demás y pintar nuestros sueños en los demás, como hace el escultor con su estatua, Dios con la Criatura y las personas con los que creen amar.

LA OBEDIENCIA YA NO ES UNA VIRTUD
Cuando obedecer se convierte en seguir una regla que tiende a homologar a la sociedad en una serie de marionetas de madera, la educación se vuelve sólo un instrumento de dominación y poder y la obediencia su arma psíquica que violenta la conciencia, por lo que obedecer deja de ser una virtud, la obediencia se convierte en una herramienta de poder dispotico y politico, porque no te da ninguna razòn, tienen que hacerlo y basta sin poder preguntar nunca el por qué, de lo contrario eres un rebelde si exiges tu derecho en saber el por qué. Esta manipulaciòn mental Pinocho la entendió muy bien y aunque todavía no habìa dicho ninguna mentira, su nariz era completamente diferente desde el principio, creció desproporcionadamente sin razón para Geppetto. La necesidad de Pinocho es descubrir el mundo, atacarlo para no ser absorbido por él, mostrando un alma valiente, temeraria y aventurera. En italiano, cuando uno está muy interesado en las cosas de los demás, se dice "no metas las narices en los asuntos de los demás". Para Geppetto Pinocho tenía una nariz que no le gustaba, siempre se la retocaba, como nuestros padres retocan nuestras diferencias tratando de ajustarnos a la mentalidad común, pero Pinocho no lo permite. No debemos enseñar a obedecer ciegamente a nuestros hijos sino explicarles las razones por las cuales algunas observancias son absurdas, de esta manera tendrán la confianza en nosotros para hacer las observancias sensatas.

LA CONCIENCIA NO TIENE OÍDOS
Geppetto puso a Pinocho primero las piernas que las orejas, viéndose capaz de correr, el títere se escapó pero no escuchó los gritos de su padre. Somos libres de no sentirnos creadores, nuestra naturaleza nos ha hecho independientes hasta el punto de saber correr, actuar, escapar y no escuchar. Estas son las características específicas de nuestra llamada libertad. ¿Cuántas veces hemos escuchado esa frase de los padres "por ejemplo, un oído entra pero el otro sale"? porque la conciencia no escucha, la conciencia no es un oír es una mirada, por eso seguimos más los ejemplos que las palabras. Pinocho no tenía oídos cuando aprendió a correr, estos vienen después con el razonamiento, el instinto es salvaje corre sin escuchar a nadie excepto al viento que lo lleva a donde quiere.

NIÑOS SUBVALORADOS, PINOCHOS POTENCIALES
La fisonomía de Pinocho es lamentablemente muy común en medio de una sociedad dispuesta a alienar a los menos favorecidos: niños humillados, despreciados y sin padres presentes a merced de sus abuelos (Geppetto),símbolo de una mentalidad anticuada, la vieja política, los mismos poderes antiguos; entonces Pinocho hace de su soledad el reino de sus bromas y los medios para descubrir su mundo no siempre es consciente de la desobediencia. Un niño llamado a crearse el mundo, su mundo, por sí mismo a través de sus errores, a hacerse consciente, responsable y juicioso gracias y a través del sufrimiento, los errores y el dolor, antítesis de Peter Pan que, aunque adulto, nunca deja de ser niño en sentido negativo y no concluye nunca nada.


LA VOZ DE LA CONCIENCIA
A su vez, así como Maestro Cereza y Geppetto tenían miedo de su voz interior, también Pinocho se sintió intimidado por el inesperado "cri cri cri" del grillo parlante: una especie de voz interior de la conciencia que lo obliga introspectivamente a confrontar las opciones entre el bien y el mal. El grillo puede hablar como Geppetto, es el superyó de la conciencia formado según la moral social, pero por naturaleza tenemos escrita una ley natural dentro de nosotros y es lindo que esté representada por un animal, el grillo en este caso (es nuestro instinto salvaje y en muchísimos cuentos es siempre un animal el que guía y advierte a su amo o héroe de lo que està por suceder). Pinocho no soporta ser fruto de un ideal preconstruido por un padre o por la norma social. Pinocho lucha por su identidad e individualidad, es un instinto natural ir en contra de la naturaleza de nuestro super ego o conciencia formada y adoctrinada por la sociedad y los padres. Es por eso que nace en nosotros la rebeliòn: Pinocho busca de apachurrar el grillo, es nuestro sentido de critica y contradicciòn. 
PD: ilustración sobre lienzo de Alessandra Liberato

EN UNA FALSA SOCIEDAD ESTOY OBLIGADO A QUERER UNA VIDA FUERA DE LA LEY
“Entre las profesiones que hay en el mundo sólo hay una que realmente me agrada: la de comer, beber, dormir, divertirme y vivir la vida de un vagabundo de la mañana a la noche”, dijo Pinocho. El gran dilema de nuestra sociedad es su engaño. Te da dos caminos a elegir: o la ley donde no te sientes libre o una vida desenfrenada donde pierdes tu libertad porque la ley te castiga. En la vida regulada eres un pinocho de madera, en la vida disoluta eres un títere que acaba (como decía el grillo) o enyesado en un hospital o encerrado en la cárcel. Pero Pinocho entre dos males elige el menor que le llevará a descubrir su verdadera naturaleza libre y humana. Nuestro mundo vive de mentiras, no soporta la verdad, es demasiado cruel para aceptarla y Pinocho lo sabe, ser sincero te traería aún más desgracia en un mundo lleno de mentiras. Mentir se convierte en una forma de protegerte de la indiscreción de una sociedad que te priva cada vez más de tu privacidad.

LA REALIDAD NUNCA ES COMO LA PINTAMOS SI ES NUESTRA ILUSIÓN QUE LA DIBUJA
Pinocho sintió una gran hambre de lobos e inmediatamente corrió hacia el fogón, donde había una olla hirviendo, e hizo el acto de destaparla, para ver qué había dentro: pero la olla estaba pintada en la pared..., esta necesidad existencial de comer es sobrevivir, eso nos vuelve siempre a la realidad, Pinocho quiere ser libre y emancipado pero no sabe ser adulto, está desvalido, sujeto a las necesidades naturales de todo mortal. ¿Cuántas veces queremos viajar sin tener dinero? ¿Cuántas veces construimos casas, villas, castillos y yates de diez velas sin siquiera tener un trabajo? Es nuestro Pinocho el que sueña y muere de hambre, crea sueños que no tienen soporte en la realidad y por eso terminan en pesadillas o frustrantes decepciones. Nos llenamos de ilusiones y morimos de desilusiones.

SI TU HIJO ES EDUCADO POR UN ESCLAVO, NUNCA SERÁ LIBRE
¿Sabías que el ruiseñor no pone huevos cuando está en una jaula? porque no quiere que su prole crezca en prisión. Nuestra sociedad es una jaula, ¿qué estamos haciendo para incubar a nuestros hijos la libertad? Los padres muchas veces tratan de solucionar los problemas de sus hijos creyendo que así les demuestran amor y dedicación, cuando lo que necesitan es aprender a resolver los problemas por sí mismos con orientación o consejo. Geppetto se priva de alimentos para alimentar a su hijo cuando debería enseñarles a conseguir su propio sustento. Si le das un pescado a un pobre lo alimentas por un día si le enseñas a pescar se alimenta para siempre. Geppetto le vuelve a hacer las piernas quemadas a Pinocho pero no le enseña a caminar.


LA ESCUELA DE PINOCHO ES LA CALLE
Pinocho dice la verdad: la escuela es aburrida, porque si la escuela fuera realmente hermosa y divertida, los niños nunca la evitarían. En la escuela te INFORMAN no te FORMAN, te dan información de números, literatura, historia, pero no formación de lo que es la vida. Y es bien sabido que la información se puede controlar, te moldean, te condicionan en un proyecto social, te lavan el cerebro, te montan un programa donde te piden que seas abogado, arquitecto, doctora, actriz, modelo, jugadora, futbolista, etc... incluso nunca te piden que seas TU MISMO. Pinocho quiere ir a la escuela para ganar dinero y comprar chaquetas de oro para su padre pero este proyecto es decepcionante y por suerte lo pone en peligro una tentación: el gran teatro de marionetas. 
La escuela ha quedado reducida a ser un simple laboratorio mecánico, una antesala del mundo productivo del trabajo, nada que ver con la cultura y mucho menos con la vida personal. Pinocho, aunque ignorante intelectualmente, ha vivido y la calle le dice que la escuela tiene límites que debe superar. Pinocho quiere vivir para aprender, no quiere aprender para vivir, por lo que evita la escuela. En la escuela tienes que entender algo antes de hacer el examen, la vida en cambio hace lo contrario, primero te da el examen (las pruebas) y luego entiendes profundamente lo que era.


¿BURROS GRADUADOS O TÍTERES PROFESIONALES?
La crítica de Pinocho a la educación publica cuando desprecia la escuela es muy sutil: en la escuela busca las relaciones y el calor humano, creía que la vida escolástica también era una comunión de intereses en vez de guerra y competencia por quién sabe màs, de esta manera te quedas ignorante a nivel de las emociones. Por eso prefiere la amistad callejera. Ser graduados e informados no significa ser educados, lamentablemente la educación escolar no se identifica hoy con la conciencia interior humana de autoconocimiento, hoy la escuela informa e instruye pero no educa ni ayuda a comprender el espíritu. Se puede ser un graduado pero humanamente un burro y sentimentalmente un ignorante, un brusco en las relaciones humanas, la educación como cultura es preciosa, no se debe despreciar tampoco la informaciòn pero sin una formación humana, sin un viaje interior solo tendremos logros sociales profesionales y hasta económicos, pero no las realizaciones personales internas humanas o espirituales que al final de nuestra vida son las que más cuentan, la educación escolar sola no basta para hacernos buenas personas, la sabiduría del corazón se forja con otra cosa. Pinocho en su ignorancia elige la escuela de la vida: la diversión, el fracaso, las caídas, el grado de sufrimiento, la traiciòn de los falsos amigos, el amor, etc... el doctorado de experiencias profundas y existenciales. 

PINOCHO VENDE SU LIBRO ESCOLAR
Este pasaje esconde una profunda crítica a la vez que un malestar social. Pinocho quiere divertirse, es tanto un derecho como una necesidad humana, pero no tiene dinero para pagar la entrada al teatro de marionetas. Luego vende su Abecedario. Por un lado parece una tontería: cambiar educación por placer, pero el ser humano (sobre todo un niño) sin placer no recibe educación alguna. Es obvio que una persona siempre está tentada a elegir lo que mejor la hace sentir y hoy la educación es vista como un campo de concentración intelectual donde uno puede aprender a abrirse camino en la vida, por lo tanto una lucha sin otro placer que la competencia. Insisto en que la escuela es un desastre, un niño de corazón puro ya está estresado y quiere dejar la escuela ya en la primaria, quiere decir que la escuela no va bien, no está bien estructurada. Si combináramos el placer con todo (trabajo, estudio, deporte, amor, religión) todo sería diferente, no habría obligación ni mucho menos violencia psicológica.

¡LA SENSIBILIDAD DE LA MADERA!
La mayoría de las veces, detrás de la dureza de un corazón de madera, se esconde y anida una sensibilidad abandonada, una delicadeza incomprendida, una ternura no correspondida. Pinocho no va a la escuela pero aprende el valor de la amistad, del perdón, el precio del miedo ante el terror de Comefuego y todos sus títeres. Muchas veces lo que nos une a la manada de títeres son los lazos de valores que faltan en la familia de origen, esta es la comedia social de la soledad, del drama de una masa huérfana en busca de protagonismo (teatro) que, sin embargo, como el titiritero Comefuego, muere de hambre y no sabe a quién devorar. 
Tenía razón Oscar Wilde cuando decía que todos somos actores, aparentamos en la vida, el mundo es un teatro donde muchos actúan y la mayoría improvisa, pero todos demostramos algo y todos podemos aprender algo de todos y lo más divertido es que, si miras de cerca a la gente en silencio y con atenciòn, te diviertes sin pagar entrada, es solo un teatro.


NUESTROS DELINCUENTES INCONSCIENTES
Dentro de cada uno de nosotros siempre hay una sombra en la que anidan tanto un zorro cojo como un gato ciego. Son nuestros lados oscuros y menos nobles, los que nos traicionan y nos engañan, los que nos empujan a creer más en la riqueza que en nuestros valores, los que nos incitan a invertir en la realización material antes que en la interior y espiritual. También es una dimensión algo SALUDABLE, porque nos lleva a transgredir, por lo tanto a traspasar nuestros límites sin los cuales no podemos trascender, sin los cuales no podemos crecer porque es en el error que nos damos cuenta cuando somos ingenuos, estúpidos, incoherentes. No basta con leer los riesgos, ni siquiera bastan las advertencias o consejos de nuestros padres, es necesario la experiencia,  vivencias para entenderlos en su totalidad.
Ilustración de Laura Sighinolfi

¡CUANDO NOS COLGAMOS DE NUESTROS SUEÑOS FALSOS, ESTOS SE CONVIERTEN EN PESADILLAS MORALES!
El gato y el zorro, en una reinterpretación sociológica, representan a la perfección el moderno sistema social bancario y político, que te promete ganancias ilimitadas por tus inversiones cuando son ellos quienes sin tu conocimiento se llevan todo tu capital. Ellos son los que comen en la taberna de la "gamba roja" a costa nuestra. Muchas veces confiamos nuestros sueños a los asesinos de la publicidad, el comercio, el materialismo, el capitalismo, nos aferramos a ilusiones inalcanzables que se convierten en pesadillas y desesperación… Pinocho, un trozo de madera colgado de un árbol de madera, así somos los seres espirituales, colgados de un sueño eterno y trascendental que nos asfixia por no encontrar el camino correcto (el hada = espiritualidad).

LA MUERTE QUE DA SENTIDO A LA VIDA
En este momento del cuento de hadas están todos juntos los arquetipos más fundamentales del renacimiento de una persona después de una muerte (después de una crisis, un fracaso, una decepción):
1. El ÁRBOL del que cuelga Pinocho agonizante es el de la vida que lo obliga a la prueba final.
2. EL BOSQUE es símbolo de la introspección de la razón, un lugar lleno de árboles, de ideas, de convicciones.
3. EL HADA que habita en ese bosque es el alma, la que nos salva de la muerte, la que da sentido a nuestra desesperación, la que nos ofrece otra forma de ver la vida.
4. EL HALCÓN que separa a Pinocho del árbol y lo deposita delicadamente en el suelo es el vuelo del saber, la murada profunda en la oscuridad del inconsciente.
5. EL PERRO Y EL CARRUAJE que traen a Pinocho de regreso a la casa de la hada, son símbolos de una fuerza de ingenio, de tener una forma de salir adelante. El olfato del perro es la intuición, la fuerza del carruaje es el alma llena de fuerza, la voluntad
6. CUERVO BÚHO Y GRILLO QUE HABLA son los médicos que el hada llama para ver el estado de Pinocho, perfectas imágenes simbólicas de la conciencia en sus tres niveles: racional (grillo) inconsciente (Bùho) y  sensitivo (cuervo)

TODOS QUIEREN SANACIÓN SIN PURGA
Si quieres ser otro, conviértete en ti mismo. Queremos ver las estrellas pero no quedarnos en la oscuridad de la noche, queremos tener muchas riquezas sin tener que hacer esfuerzos, trabajos o sacrificios, queremos ser perfectos sin aceptar imperfecciones... Aquí está el Pinocho que quiere cura pero no acepta beber la purga. En el cuento de hadas, Pinocho debe desmantelar el sentimiento de culpa por los pecados cometidos y reconstruir toda su ley moral natural: la ley está inscrita en nuestros corazones, a menudo está de acuerdo con los valores familiares, con las doctrinas de una religión, con las enseñanzas culturales pero también encontramos allí cosas contrarias y ambiguas que descartar. Cuanto más nos adentramos en nuestro inconsciente más encontramos la universalidad de la ley natural que nos une a todo ser humano.


LA ÉTICA AMORAL DE LA MENTIRA EN LOS NIÑOS
Los niños viven en una dimensión donde la realidad se mezcla con la fantasía, tienen un pensamiento mágico, en el juego un palo se convierte realmente en una espada o en un avión o en un caballo. Para ellos inicialmente decir la verdad no es mentir sino diferenciar entre dos verdades, saben que la mentira es moralmente correcta en la medida en que protege su mundo y no daña el de los demás. El niño sabe que la sinceridad no lo es todo, sabe darle el peso justo a saber protegerse, por eso el hada se ríe de las llamadas mentiras inocentes de Pinocho (las mentiras de la nariz larga) mientras que las mentiras que hieren a los demás son las dañinas (las mentiras de las piernas cortas). Las mentiras de Pinocho son pias, en ingles se dicen "White lies" blancas, inocentes, ridìculas, casi bromas.No se habla de mentiras calculadas, estrategicas y llenas de perfidia. 


LA BÚSQUEDA DEL FEMENINO PSICOLOGICO
Pinocho es huérfano, como cada uno de nosotros frente al sentido de la vida y la existencia, siendo la mujer prueba de la existencia de la vida, nos dicen que somos hijos de un Dios desconocido para nosotros y nos sentimos bastardos (nos crea y es como si después nos hubiese abandonado), mientras que la madre es todo un mundo que sentimos que hay que descubrir, perseguir, conquistar en el amor. Ella es la guía positiva y la huella del sentido espiritual. En psicologia es el Yin, la fuerza interior del alma. El Hada... es la única mujer en todo el cuento de Pinocho, en ella Pinocho encuentra la luz, la racionalidad, su femenino psíquico (es decir, la orientación hacia la conciencia). Pero el camino que conduce al conocimiento de esta hada, de esta fuerza interior del alma, pasa siempre por el dolor, la muerte, el sufrimiento, la desesperación, las personas más luminosas siempre han vivido en una gran oscuridad, pues este Pinocho toca el fondo en la tumba del hada turquesa. Pero así como lloramos sobre esta tumba, aparece la Paloma y nos dirá por dónde seguir.

EL VUELO DE LA RAZÓN
Cuando lo femenino nace en nosotros, la fuerza Yin (en la tumba del Hada Azul, es decir cuando descubrimos la fuente de la vida interior o espiritual) sabemos hacia dónde orientarnos, de dónde surge la gigantesca Paloma que conduce a Pinocho hacia el descubrimiento y el encuentro con su padre perdido (El padre es el opuesto del arquetipo del Hada, por lo tanto la fuerza Yang, masculina, la razón, la fuerza activa de la voluntad necesaria para poder cambiar y actuar). Pinocho ve nacer en sí mismo este deseo de madurez: buscar un padre significa querer dominar la propia existencia, querer dar sentido a la vida. Pero nuestra paternidad psicológica se encuentra justo en lo más profundo de nuestra psique o inconsciente: el mar, el lugar donde la paloma conduce a Pinocho. Si bien la Paloma es símbolo de paz, nos lleva al lugar más atroz donde tiene lugar la guerra más terrible: la guerra con uno mismo, el encuentro con el Ego.

EL MAR
El mar, ese vientre de agua que acuna la tierra firme, su líquido amniótico que con las olas nos devuelve siempre a la reminiscencia del infinito, sus profundidades recuerdan el misterio de la vida que allí se esconde. El mar es un arquetipo que no puede faltar en todo cuento de hadas o mito en toda regla: es símbolo de bautismo y por tanto de renacimiento, de encuentro con uno mismo y con la esencia de la vida. Es aquí donde Pinocho encuentra al Padre (es decir, su madurez) y su renacimiento, la conciencia que lo llevará a convertirse en un Hombre real (ya no màs con ser una marioneta de madera, basta).

LA ISLA EN EL MAR, LA SOLEDAD DE PINOCHO
La soledad es un punto de paso indispensable para un alma en ascenso, es la frontera por donde se cruza el continente del crecimiento. Es hora de encontrarse a solas consigo mismo, entonces Pinocho está listo para asumir su responsabilidad: encontrar a su padre. Ya no es el Padre quien lo busca a él sino que es él quien quiere encontrar al padre para salvarlo (tenemos que salvar la heridas que nos dejaron nuestros padres). Cada uno de nosotros lleva dentro de sí este “padre” psíquico, es la capacidad de comprender, de decidir, de construir, de dar sentido y razón al camino de la existencia. No es casualidad que Pinocho encuentre en esta isla al delfín, animal símbolo de la sabiduría del mar, por lo tanto de la intuición psicológica. En esta isla no existe la ociosidad, hay que trabajar, es la isla de las "abejas laboriosas" donde Pinocho tiene hambre pero tiene que hacer algo para conseguir comida. Al principio cansa, y en realidad Pinocho no quiere trabajar pero nadie le da nada, ni el carbonero ni el albañil, hasta que se decide ayudar a la mujer con los cántaros de agua que, sorprendida, resulta ser el hada azul. Cuando trabajas en el alma ella renace, no está muerta, simplemente se transforma: ¿Te acuerdas, eh? Me dejaste niña, y ahora me encuentras toda una mujer; tal mujer, que casi podría ser tu madre". Cuando cada uno de nosotros redescubre a la madre psíquica (lo que llaman el niño interior), que es la capacidad de generarse, de parir y de crearse, estamos preparados para nacer al verdadero sentido de la vida. Ese niño/a es el mago o la Hada, la que tiene la clave de la vida. 


AHOGAR LOS SENTIDOS DE LA CULPA EN EL MAR DEL PERDÓN
Este pasaje del cuento de hadas está lleno de arquetipos y significados. Ahora consciente Pinocho vuelve a la escuela (la escuela de la vida) obviamente sus compañeros tratan de involucrarlo en la corrupción, pero Pinocho no se rinde, sabe distinguir entre la transgresión sana y la perversión de actuar contra la naturaleza. Lo discriminan, se burlan de él, lo arrastran para hacerlo caer en una trampa... Es perseguido por el perro policía (sentimientos de culpa) pero el perro cae al mar y se hunde, está a punto de ahogarse y Pinocho lo salva, esto significa hacer sentido de nuestras faltas, dar razón a la ley o a la justicia social que muchas veces es ambigua y engañosa (como el perro policía). El perro es símbolo de la intuición que es el olfato para la sensatez que una vez salvada será la salvación para Pinocho y lo sacará de un gran apuro. Es la paz interior lo que le permite a Pinocho de razonar y actuar bien y tal paz se conquista solo cuando entramos en armonia consigo mismo.

EL  PAÍS DE LOS JUGUETES
Pinocho estuvo a punto de convertirse en un verdadero ser Humano pero cede a su instinto de títere y termina entre la multitud, en la tierra de los juguetes; los que creen que están de pie son tontos si piensan que no pueden caer, los que creen que son iluminados tengan cuidado de no hacer otra estupidez, los que creen que son demasiado maduros tengan cuidado con alguna acción infantil. Te parecerá extraño lo lejos que ha llegado Pinocho, pero sucumbe a la tentación y vuelve con sus travesuras. Nadie, por muy espiritual y maduro que se crea, piense de haber llegado, se necesita muy poco para volver atrás y empezar de cero. Este pasaje del cuento de hadas es un juego cruel pero muy cierto y muy frecuente. Vivimos en el país de los juguetes, de la jovialidad, de la estupidez, de la superficialidad, hasta el más sabio muchas veces está condicionado a formar parte de la locura colectiva que nos rodea, a perder la cabeza y muchas veces la razón y la paciencia... a convertirse en bestias, y es precisamente cuando brotan las orejas de burro en Pinocho. La vida se vuelve una broma en el país de los juguetes y si no aprendes a sonreir de ti mismo (humildad) te atormenteràn tus orejas de burro. 


TODOS SOMOS TRAGADOS POR EL INCONSCIENTE COLECTIVO
Un arquetipo que se repite en los cuentos de hadas y los mitos es este hundirse en una condición de ser enterrados: a Jonás se lo traga la ballena, la caperucita roja es devorada por el lobo, la compañía del Anillo debe pasar bajo las minas de Moria... y así sucesivamente; también en Pinocho encontramos este abismo o condición de prisión cercana a la muerte: Geppetto yace en el vientre del Atila de los peces, el gigantesco Tiburón o Ballena. El inconsciente es como el vientre de una ballena, como el vientre de una mina, hay que llegar, profundizar, tal vez tragarse, para encontrar al Padre (la razón psíquica), es decir, la razón de todo está ahí. El Padre (lo que muchos llaman Dios) està en el vientre del inconsciente, nuestro hueco negro del espacio infinito del alma. 
Si analizas bien el cuento de Pinocho tiene dos polos opuestos que intentan encontrarse en Pinocho: la fuerza Yang masculina que es el Padre y la fuerza Yin femenina que es el Hada Azul. Si Pinocho logra conectar estos dos cables se convierte en Hombre, de la madera toma forma, carne, rasgos humanos. Es el camino de la individualización psicológica y del despertar espiritual de cada persona.


EL NIÑO ES EL PADRE DE LA HUMANIDAD
Aquí está Pinocho en el vientre del pez, un maravilloso arquetipo de renacimiento. Para reencontrarse se necesita un útero, el del renacimiento, el de la individuación. Es en el vientre del pez donde tiene lugar la digestión, al igual que nuestra conciencia en el corazón y en el inconsciente. Es el niño que yace en nosotros quien redime al adulto, como Pinocho redime a su padre, es esa fuerza infantil de alegría, coraje, inocencia, pureza que el adulto puede volver a encontrar. El niño es el modelo de humanidad. La sociedad muchas veces es peor que una ballena, incluso el sistema nos aliena en el fondo, nos devora, pero si sabes estar solo encontrarás toda la conciencia necesaria para sobrevivir.

LAS DEBILIDADES DEL ENEMIGO, NUESTROS MEJORES ALIADOS
A lo largo del cuento, Pinocho encuentra fuerza precisamente en aquellos que antes eran enemigos o desdichados como él, de los que él mismo se compadece, libera o ayuda: el arlequín que libera del Comefuego, el perro que salva de ahogarse, el atún que huye de la ballena siguiendo sus pasos. Nuestras debilidades son nuestras mayores aliadas si se ven en controluz, si aprendemos de los errores, si no culpamos a nuestros errores, si no nos condenamos en nuestras decepciones... son simplemente lecciones de vida que en el momento adecuado, como estiércol, nos hacen crecer, huir, conquistar, llegar, resucitar. Entonces sale a flote nuestra paternidad psicológica, el padre que hay en nosotros: el que sabe decidir, estar seguro de sí mismo, emprender, analizar, resolver... todas cualidades paternas que cada uno de nosotros, hombres y mujeres, debemos redimir en el fondo de esta gigantesca ballena que es el inconsciente humano.

LA MUJER CREA AL SER HUMANO
Si el niño es el padre modelo de la humanidad es igualmente cierto que la madre es la creadora, son mujeres libres, espirituales; si encuentras una Maga o Hada saben transformar a los hombres títeres en personas libres de carne y hueso, es decir, con sensatez y sensibilidad. A través del cuento de Pinocho el hada azul es una sombra luminosa que toma diferentes apariencias como su madre: grillo, paloma, cabra...etc. Pinocho se hace hombre, interioriza de manera positiva su dureza de pino o de madera y se convierte en una persona responsable, un trabajador maduro y confiable, sin perder ese toque juguetón y despreocupado “con un aire alegre y festivo como una Pascua de rosas”. Básicamente todos somos niños en el corazón bastaría alcanzar la madurez mental (el Padre en la Ballena), entonces el equilibrio daría forma al caos, la carne a la madera, vida a Pinocho.


"Si por la fe creemos que una mujer puede quedar embarazada gracias a la obra y virtud del Espíritu Santo, mostraré que un hombre, un carpintero llamado Geppetto, es capaz de hacer un niño por sí mismo con una sierra y un cincel. "
Collodi


PINOCHO Y LA GLÁNDULA PINEAL
El nombre de Pinocho oculta esotéricamente su significado espiritual: es el ojo del pino (Pino + occhio = ojo, en italiano su idioma original serìa: Pinocchio = el ojo del Pino), es decir la naturaleza que adquiere visión y por tanto conciencia. El nombre Pinocho tiene la misma raíz que la pineal, la glándula que hace referencia al tercer ojo, el de la iluminación y entonces se le llama glándula, igual que la del fruto de los árboles, de los pinos. Sus células, llamadas pinealocitos, producen melatonina que regula el ritmo sueño-vigilia (ojo a las personas introvertidas: les encanta pasar la noche en vela, incluso artistas, pensadores), reacciona a la poca luz e influye en la actividad de los ovarios (por eso las mujeres tienen un temperamento muy voluble), de hecho el propio organismo necesita un tiempo para adaptarse al nuevo ritmo luz-oscuridad en el transcurso de 24 horas (fenómeno definido como el jet lag que experimentamos con el huso horario después de un vuelo intercontinental, pero las mujeres tienen estos vuelos hormonales aun estando en el mismo lugar en un solo día e incluso varias veces al día). Esta glándula a veces secreta etanol en el cuerpo humano (alcohol) por lo que nos produce intoxicación. Por lo tanto, ser consciente, tener despierto a nuestro Pinocho (transformado de un objeto a un potencial humano, de madera a carne) es un milagro de la naturaleza.

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