Si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

El Señor de los Anillos

 


HOBBITON - LA COMARCA
Todo comenzó en un lugar remoto, la Comarca, un pequeño pueblo de los Hobbit, la raza más desconocida e insignificante de la Tierra Media. Pero, como decían los sabios de la Biblia, ¿podría venir un mesías de Belén? No, impensable, orígenes humildes, países sin fama, apellidos sin herederos no cuentan en una sociedad hecha de apariencias y fama infame, pero el corazón de la tierra media es precisamente La Comarca. Incluso en la esencia de nuestro ser cada uno de nosotros tiene una comarca en el corazòn, un lugar salvaje, ambientado con la naturaleza, con los más bellos recuerdos de la infancia, con las emociones más fuertes del alma, pero también con las inquietudes más profundas del espíritu: una divina y también un anillo diabólico como lo es nuestra psique.

UNA FIESTA MUY ESPERADA... LA CONCIENTIZACIÓN
Todos nosotros no esperamos otra cosa en la vida que ese paso, en términos bíblicos paulinos, del hombre viejo al hombre nuevo, la renovación interior que se produce cuando la experiencia (Bilbo) da a su infancia interior (Frodo) el fruto de sus éxitos con todos sus errores, es decir experiencia consciente; en la vida primero practicas con aciertos y frustraciones y luego entiendes el sentido de vivir (al contrario de la escuela donde primero te enseñan la teoría y luego te dicen que vayas a practicarla a ver si es verdad). La vida de todo ser humano tiene esta encrucijada; antes de Cristo y después de Cristo (antes estabas dormido, después te despiertas del bobo sueño), la entrega que Bilbo hace a Frodo del anillo, es una tarea fundante, es un pasaje de consciencia: el dominio del bien mediante la renuncia al mal y viceversa. El niño interior que llevamos por dentro (Frodo) estará listo para su aventura sólo cuando nuestra sensatez espiritual (Bilbo) se resigne a no luchar más con la codicia de vivir (el adios de Bilbo a la Comarca). La vida es una enfermedad que se cura con la paz de saber morir y de aquí la decisión de Bilbo: retirarse a la paz interior (Rivendel), la vida contemplativa de los elfos, de los sabios, de los humildes de corazón. De hecho Rivendel (la Casa di Elrond) su principal poder era la curación y la conservación. Por eso, era un santuario donde uno era curado de las fatigas corporales y espirituales. Se decía que sobre él, las estrellas eran más brillantes. Rivendel sobrevivió a todas las guerras.

EL SÍMBOLO DIVINO DEL ANILLO
Por su forma sin principio ni fin, el anillo siempre ha sido un símbolo de eternidad. La forma del círculo es el símbolo geométrico más importante y extendido que también se reproduce según la imagen del Sol y la Luna. En los sistemas místicos, se alude a Dios como un círculo con un centro omnipresente, para representar con conceptos. Símbolo de protección utilizado como fortificación alrededor de ciudades, templos, tumbas para evitar la entrada de enemigos y demonios, mientras que en las prácticas mágicas se utiliza para trazar alrededor de la persona para defenderla. La mano significa fuerza y acciòn, tener un anillo en el dedo es como tener la corona en la cabeza, es símbolo de poder; tener el anillo de otra persona es símbolo de fidelidad y donación (como en el matrimonio). Es un símbolo universal, remite a la forma del germen, del óvulo, del huevo, que contiene potencialmente el principio de la vida eterna, siempre recomenzada y nunca extinguida. En el Anillo, Frodo hereda de Bilbo el sentido de la vida, la misión de la existencia: aprender a ceder el poder mediante la aniquilación. Por eso, como decía Tolkien, su libro es un libro sobre la muerte y la inmortalidad.

RENUNCIA AL PODER SOLO SI ERES PODEROSO
Frodo como cada uno de nosotros hereda el poder de vivir, esa ilusión de ser un Dios, único para alguien, absoluto; pero hay que renunciar a ello para ser divino. Lo mismo sucedió en el Edén: no toques el árbol del conocimiento, fue la prohibición dada a Adán y Eva, así que no te pongas el anillo. Somos seres finitos, mientras que nuestro deseo de absoluto es venenoso en la medida en que nos ciega, el deseo de poder nos vuelve destructivos. Mientras haya sed de poder en el corazón humano siempre será presa de su debilidad, el poder domina toda pasión, sólo aquellos que renuncian a él son grandes, poderosos, porque se dominan a sí mismos, no están atados a ningún anillo, a cualquier fe, a cualquier Dios, es libre porque ni siquiera se da cuenta de que quiere estar atado a la libertad como ideal. Los hobbits eran libres y geniales sin saberlo. El conocimiento corrompe el instinto puro del sentimiento, de ahí el deseo de este anillo maldito.

LOS ANILLOS DE PODER
Para comprender mejor el significado simbólico del anillo del invisibilidad, debemos remontarnos en el libro anterior, a los orígenes del Señor de los anillos, el Silmarillion donde se cuenta todo el asunto de los Anillos del poder, eran 20 para ser precisos:

- 9 anillos para los hombres, porque el 9 es símbolo del comienzo (después de los 9 meses de embarazo el hombre sale a la luz), porque el 9 es la manifestación total del poder divino en el hombre (3 veces 3). 9 es el patròn universal. Pero como bien sabemos los hombres han sido corrompidos por este poder, Sauron se lo entregó a los reyes de la tierra y estos se convirtieron en Nazgul.
- 7 para los Enanos, no se dejaron corromper, su naturaleza más belicosa no cedió ante el poder sino que se volvieron codiciosos de riquezas (para saber más sobre la naturaleza simbólica de los Enanos, haremos el anàlisis de Blancanieves). No es casualidad que 7 anillos también estén aquí, como 7 eran los enanos en Blancanieves. Son símbolo de las virtudes (4 + 3 = 7 cardenales + teológicas). Pero una vez corrompidos, los anillos se convierten en los 7 pecados capitales.
- 3 a los Elfos que representan el poder sobre los elementos de la naturaleza: Aire, Agua, Fuego, faltando el anillo de la Tierra que es el que tendrá Sauron. Vilya es el Anillo del Aire, el más fuerte de los Tres. Está hecho de oro y adornado con un zafiro. Está relacionado con la preservación y conservación, ya que Celebrimbor creó los Tres con este mismo fin y controla los vientos, lo posee Elron en su casa a Rivendel. Nenya es el Anillo de Agua, el Anillo de Diamante, forjado con Mithril y adornado con una piedra blanca. Su Portador adquiere el poder de preservar, salvaguardar y esconderse del mal. Galadriel usó este poder para crear y defender Lothlórien. Después de la partida de Galadriel, todo lo que se había creado con este anillo se deterioró. Domina el agua. Narya es el Anillo Rojo, el Anillo de Fuego. Su Portador es capaz de infundir esperanza, coraje y audacia en quienes lo rodean, dándoles la fuerza para luchar contra la tiranía y la desesperación. Además, protege al usuario y su entorno de cualquier daño. Tiene poder sobre el fuego de Anor. Este tercer anillo lo poseìa Gandalf.
- El Anillo Único de Poder, creado por Sauron, es el anillo de dominio de toda la tierra que, siendo material y visible, estaba dominada con la magia de ese anillo. Lo poseìa Frodo.

Tres Anillos para los Reyes Elfos bajo el cielo.
Siete para los Señores Enanos en palacios de piedra.
Nueve para los Hombres Mortales condenados a morir.
Uno para el Señor Oscuro, sobre el trono oscuro
en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras.
Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos,
un Anillo para atraerlos a todos y atarlos a las tinieblas
en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras.


EL PECADO DE LOS DIOSES ES LA ADORACIÓN HUMANA
Un pasaje bíblico es desconcertante en su profundidad, relatado en el libro del génesis cuando Adán y Eva pecaron, Dios dijo que precisamente por el pecado el ser humano había llegado a ser como Dios (Génesis 3,22), por tanto Dios peca sin hacer ningún mal (nunca abusa del poder) aquí está la diferencia entre él y Satanás. El Señor de los Anillos es la representación perfecta de este misterio: Él, Sauron, es quien domina la creación, fue el creador del anillo y no el buen Dios Eru. ¿Por qué? Porque lo que està en movimiento al ser es el mal, como en el átomo es el electrón el que se mueve, el polo negativo, no el protón que está quieto y pasivo. La salud no te la pegas mientras que el resfriado sí, porque el mal se transmite, el bien no, el mal como la cizaña crece sin esfuerzo mientras que el trigo hay que trabajarlo mucho si se quiere cosechar. Fue la caída de Eva lo que puso en marcha la huida del Edén, fue el asesinato de Caín lo que puso en marcha los descubrimientos de otras tierras, fue la maldad de los habitantes la que creó otra civilización con el diluvio... es el mal en nosotros lo que nos empuja a buscar el bien, es la imperfección la que nos empuja a encontrar lo perfecto y nunca al revés, es el desorden en un cuarto el que nos empuja a poner orden. Es este anillo de poder el que domina todos los demás anillos:
"Un Anillo para gobernarlos a todos, 
un Anillo para encontrarlos, 
un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas".
Un Dios no debe ser adorado, sino que debe inspirar amor y por lo tanto ser amado. Nosotros en cambio hemos sentido la adoración de Dios como un temor o como un mandamiento y esto hace del culto humano un pecado divino (al amor no se manda): Dios se satisface egoístamente en sentirse alabado, amado por mandamiento (por fuerza), admirado, es un egoísta universal y esto lo hace invisible, es el poder fatal del anillo. Cuanto más una personas llama la atención, más las ignoramos, se vuelven invisibles para nuestro corazón.

SER INVISIBLES
Los símbolos de invisibilidad son muchos en los cuentos de hadas, basta recordar el casco de Perseo que lo hacía invisible, la capa de invisibilidad de Harry Potter y finalmente, por excelencia, el Anillo de poder en el mundo imaginario de Tolkien. ¿Quién al menos una vez en su vida no ha soñado con volverse invisible? Es una prerrogativa de Dios, un poder, estar en todas partes sin que nadie te vea, por lo tanto poder dominar la vida, la conciencia y la intimidad de los demás sin ningún compromiso, sin ser visto, un poco como un voyeuristas o mirones. Pero este poder tiene su reverso: podemos invisibilizar a los demás con la indiferencia o con el egoísmo: si nos buscamos sólo a nosotros mismos en los demás, los demás se vuelven espejos y por tanto desaparecen, los ignoramos, es el anillo de poder que conscientemente o no aísla de los demás; pero los que lo hacen conscientemente, actúan como un espejo para que los demás los descubran y no se hagan notar, como hacen los sabios pero también los malhechores, por lo tanto no solo Dios es invisible sino también Satanás. Sin embargo, una actitud peligrosa, incluso el propio Gandalf sabe que él también sucumbiría al poder del anillo, por lo que lo rechaza resistiendo la tentación de tomarlo. Con el Anillo Único podemos dominar a los demás, los anillos de los elfos (ciencia y religión), los anillos de los enanos (la mano de obra y la tecnología), los anillos de los hombres (fuerzas militares), tal como lo hacen hoy los poderosos de este mundo: tienen en sus manos todas las fuerzas y recursos humanos para destruirnos. Los únicos que no tienen anillo son los pobres (Los Hobbits) de ahí su tarea de destruir el poder sin que se den cuenta los potentes porque son los despreciados y marginados por la sociedad de Sauron.

RIVENDEL LA TRINCHERA DE LA PAZ
También conocida como Forraspaccata (Rivendell), es una ciudad de Arda, un puesto avanzado de los Elfos (Eldar) en la Tierra Media. También se hace referencia en los textos de Tolkien como The Last Cozy Abode o House of Elrond. Símbolo de un lugar celestial donde podemos encontrar paz, sensatez, protección, comida y alojamiento. La casa y el valle estaban protegidos por encantamientos élficos (los cuales no eran más que el actuante poder del anillo que Elrond tenía bajo su tutela, Vilya), que hacían que los ríos se alzaran y rechazaran a los invasores, aunque su principal poder era la curación y la conservación. 
A nivel psicoanalítico en el cuento de hadas es el símbolo perfecto de la paz interior de la mente (Bilbo resignado a su vejez), es la conciencia en su autocrítica (Frodo que cura la herida mortal del Nazgul), es es la claridad mental (sede del consejo donde se crea la Comunidad del Anillo). Recuerda: "No es el lugar lo que hace feliz y en paz al hombre, sino que es el hombre quien hace que el lugar sea pacífico y feliz" por lo que el Rivendell está dentro de cada uno de nosotros, basta con mirar dentro de las profundidades del corazón y la mente, a través del camino de meditación para encontrar asilo y prepararse siempre en paz para las pruebas más arduas y cotidianas de la vida. Es una parada diaria obligatoria, una parada o un soplo de aire para el espíritu, para los que en esta vida van más allá de las apariencias de la Tierra Media.

NAZGUL
LAS SOMBRAS PSÍQUICAS QUE NOS PERSIGUEN HASTA LA LUZ DE LA RAZÓN.
Nadie podría decir que está libre de su Nazgul, todos somos perseguidos por nuestras sombras, los Nazgul, las proyecciones de los más grandes, exhiben debilidades, limitaciones, neurosis y vicios, por eso alguna vez fueron hombres, incluso reyes. Ellos te golpean con veneno mortal de remordimiento, de culpa y sobre todo con el puñal del miedo, la mayor de las psicosis mentales. Insertar el Anillo, es decir, bajar a lo más profundo de la propia conciencia y ver el poder del mal, esta acción hace visible en nosotros al Nazgûl, y pocos están a la altura de tal introspección mental. Los Nazgul gobiernan nuestro lado animal en nosotros (de hecho montaban a caballos, simbolo de la fuerza de voluntad, también bestias aladas, que son la fuerza del pensamiento irracional). Los Nazgûl ya no tienen un cuerpo visible, como lo son las fuerzas inconscientes, por esta razón para verlos tenemos que ponerles un manto, es decir, hacernos y darnos una razón de lo contrario nunca seríamos capaces de ver estos impulsos inconscientes, se quedan como instintos invisibles en nosotros mismos. 

GANDALF... UNA EXPERIENCIA VIVA
Para captar el significado simbólico de este personaje es indispensable la forma en que Tolkien lo define en el idioma original… no es un brujo o hechicero de dos centavos (Sorcerer) y ni tampoco un mago profesional (magician) y ni siquiera un intelectual sabio (wise), no es un chamàn, ni un gurù, ni un alquimista (Shaman, guru, alchemist)... Tolkien lo llama WIZARD (Tolkien, como bien saben, él era filólogo y sabía usar cada palabra con todos sus matices y connotaciones muy precisos), el Wizard es una brillante personificación entre el humilde saber oculto y el insignificante vagabundo errante, un eremita. Entonces él no es el profesional, el sabio, el gurú, sino un hombre que no da al ojo, es casi insignificante (Sauron no lo reconoce), sino que se mezcla y pasa desapercibido como un vagabundo y, sin embargo, lleva consigo la más alta luz y conciencia. Gandalf es de la misma naturaleza que Sauron. De los Ainur o Valar, deidades originales, descienden los Maiar, deidades menores, entre las que se encuentran Gandalf, Saruman y Sauron. Gandalf es el arquetipo de esa sabiduría encarnada, por tanto no teórica ni siquiera ideal, sino experiencia viva, encarnación, lo que en el Evangelio es un Cristo, un Avatar, un Ungido, un Buddha. Gandalf esconde la más alta sabiduría en la apariencia de un taumaturgo común: los fuegos artificiales o la bendición que da en la posada de Brea a la cerveza haciéndola insuperable durante siete años... para Tolkien esto es superstición, una forma de dominar la ignorancia de otros, es el pecado por excelencia de los astutos que, como dice Gandalf: "es necesario pues usarlo, cuando tiene que hacerlo, pero con moderación". Por tanto, es el actuar mismo de los grandes dioses que saben hacer el bien usando un mal, pero esto ya es algo que los mismo humanos no entienden. 

LOS HOBBITS
Cualquiera que haya visto la película El señor de los anillos y no haya leído el libro se conforma solo con migajas y pierde de vista muchos puntos esenciales e incluso los personajes fundamentales nunca tratados en las películas (basta pensar en Tom Bombadil). Un ejemplo, en la película se recorta todo el detallado retrato de la vida en la comarca que era una sátira del campo y de la pequeña y mezquina burguesía inglesa (un poco como hoy el esnobismo mismo del ciudadano metropolitano hacia los campesinos que viven en los campos). Los hobbits eran un pueblo insignificante y, sin embargo, el más evolucionado de la humanidad: la paz, la alegría, la sencillez y la libertad para vivir fueron su conquista (no la tecnología), incluso sin haber cruzado nunca las fronteras de los demás vivían en un paraíso. No conquistan tierras ajenas sino sólo su vida tranquila, la alegría de comer, bailar, reír y hasta hacer una sabia pereza. En la mitología tolkeniana su origen es desconocido (incluso para ellos mismos) porque siempre han escapado a la atención de los más grandes o civilizados con sus registros, e incluso ellos no le daban mucha importancia al mundo exterior de sus confines, salvo vagas tradiciones orales, hasta que emigraron en las fronteras de Mirkwood, huyendo de la Oscuridad, para vagar hacia el oeste, solo allì entró en contacto con los últimos habitantes del Reino de Arnor y encontramos el primer Hobbit que se corrompe Smeagol (del cual hablaremos màs adelante). Por eso, el Hobbit es por excelencia la raza de la humildad, el don más esencial de la grandeza humana, el fundamento del mundo espiritual e introspectivo. Solo a un Hobbit se le puede confiar la tarea de destruir el mal, el poder y las falsas divinidades, por eso hasta que no descubras al Hobbit que yace dentro de ti, nunca podrás progresar en los caminos del espíritu y la lucha con tu mal interior.

SAM GAMYI... LOS FUNDAMENTOS DE LA AMISTAD
El personaje que más me fascina de El Señor de los Anillos es este hobbit: Sam. El único portador del anillo que no se deja tentar por el anillo, ¿Por qué? porque su esencia es la SIMPLICIDAD, esta no se apega a nada, no tiene nada, no quiere nada fuera de su propio ideal: la fidelidad. Por eso en Sam encontramos el pilar de la amistad. Como jardinero (Jardín símbolo del corazón) simbolicamente es la sencillez la que cuida cada acción, virtud, instinto, pensamiento, sentimiento en nuestro corazón y no los deja corromper ni sucumbir. La sencillez se asoma por la ventana de la conciencia, siempre capta lo esencial de la sabiduría (aquí está el discurso robado de Sam a Gandalf). La sencillez no se deja seducir por el poder porque no lo quiere; no se desespera, porque su esperanza también está en morir fiel: "Te seguiré mientras tu tengas esperanza. Yo no tengo más esperanza", dijo Sam, aunque rechazado por Frodo, se mantiene fiel a sí mismo y no abandona a su amigo, demostrando que lo que hace no es màs por Frodo ni por sí mismo, sino por un ideal absoluto, más allá de sí mismo: el bien invencible. Para Sam, morir por el bien es bueno, así que el mal no podría vencerlo aunque lo mataran. Esta amistad es el verdadero tesoro de Frodo, invisible para cualquiera, es su anillo màs precioso. No es casualidad que el amor de este Jardinero fuera una hobbit llamado Rosa: símbolo del amor, porque sin sencillez no hay fidelidad y sin fidelidad no hay amor.

UNIÓN EN LA DIVERSIDAD... LA COMPAÑÍA DEL ANILLO
Elrond es la figura de la reconciliación, el que sabe armonizar los opuestos, el abogado del diablo, el mediador; su consejo es en nosotros esa capacidad de discernimiento y prudencia que encuentra el equilibrio y el camino medio. En cada uno de nosotros hay fuerzas opuestas, buenas y malas pasiones, pensamientos débiles y fuertes, traumas profundos y delirios superficiales: las cualidades y los vicios habitan en todos nosotros de manera dual y deben reconciliarse y enfocarse juntos: la indolencia y la estupidez de algunos hobbits hay que compararlos con su humildad y delicadeza; El orgullo élfico de Legolas choca con la amistad de Gimli cuando el rencor de este enano se suaviza con la lealtad amistosa del elfo; la perfidia de Borromir choca con la corrección de Aragorn mientras que las dudas de Aragorn se aclaran con el sacrificio de Borromir, etc. Todos tenemos un compañia del anillo en el alma (vicios y virtudes, fuerzas y debilidades)  muchas veces no sabe estar unida esta nuestra integridad, coherente, eficaz, no tiene un fin común, nuestros pensamientos (élficos) viven en dualismo frente a nuestras pasiones (enanos), nuestros ideales (de los hombres) con nuestras incertidumbres (de los sabios). Este es el propósito de la empresa: encontrar la fuerza en la unidad no sólo a pesar de la diversidad, sino sobre todo por y gracias al mérito de la diversidad. No huyas de las personas que consideras diferentes, incluso desagradables, ellas la mayoría de las veces tienen tu eslabón perdido para llegar a tu Monte del fuego (Orodruin) o al corazón del problema que afecta tu vida.

LA GRANJA DE MAGGOT... PROHIBIDO PROHIBIR
Aquí hay un personaje que transmite un mensaje importante a pesar de su apariencia secundaria: la granja de Maggot, un lugar favorito de los hobbits para robar vegetales, especialmente hongos de primera calidad. Nunca puedes emprender un viaje interior sin tomar un atajo por los campos de Moggot. ¿Por qué? Maggot representa ese miedo infantil que cada uno lleva consigo, todos de niños teníamos miedo de algo, Frodo en cuestión temía a los tres terribles perros de Maggot. Debemos volver a esos campos de la infancia y conquistar la bondad de Maggot: él da las canastas de hongos, ya no venenosos ni traumáticos, sino sabrosos, esa es la sensatez de comprender nuestros miedos infantiles. En cada uno de nosotros existe un territorio prohibido donde siempre quisimos ir más allá de la prohibición, aquí está Maggot: una pesadilla infantil para Frodo, “el terror de todos aquellos que cruzan los límites de su propiedad”. Los límites en el espíritu están hechos para ser superados, de lo contrario no se trasciende y de hecho, como veremos en el siguiente post, será Maggot quien protegerá a los Hobbits de los primeros Caballeros Negros. 
Si perseguimos nuestros miedos dentro de nuestra conciencia, encontraremos el paso que nos llevaría más allá de los límites de nuestra inconsciencia, tal como les sucedió a los hobbits, porque la granja de Maggot era la última en la frontera de Buck Land. Y no olvidemos un factor muy importante: Maggot tenía una relación amistosa con Tom Bambadil, el personaje más misterioso y fascinante de toda la saga (que no aparece en las películas)

VIVIR EN LAS FRONTERAS DEL ESPÍRITU
Maggot vive cerca de las "fronteras": la gente aquí, estando cerca de las fronteras, tiene que estar muy en guardia y alerta... siempre ha habido gente extraña dando vueltas y mirando por aquí, estamos demasiado cerca del Río. El río es un signo del amargo final, incluso nosotros en nuestra naturaleza tenemos límites entre el espíritu y la materia, entre la realidad y la fantasía, entre el bien y el mal. Los que viven en zonas fronterizas saben mejor que otros lo que hay más allá de este límite; Maggot es símbolo de perspicacia, es la visión más aguda, más amplia, porque la mirada vaga de un lado a otro del borde. Es esa observaciòn atenta en nosotros entre lo que nos pasa afuera y lo que nos sucede adentro.
Es él quien habla con los Caballeros Negros y no les da atisbos de miedo (precisamente porque nos reconciliamos con nuestro miedo ancestral, como se mencionó en el post anterior). Los que desarrollan la intuición tienen alojamiento en la casa de Maggot donde los hobbits encuentran hospitalidad en un momento si no de peligro inmediato y concreto, sí de inquietud e incertidumbre. Maggot se ofrece a "escoltar" a los hobbits hasta el muelle del Ferry. En su carroza, sin ninguna ayuda, en una noche que comprendió perfectamente que no era segura, hizo escapar a los hobbit de la Comarca. Sin perspicacia nunca saldrás de los confines de tu estrechez mental y no alcanzarás el Ferry de la perspicacia psicológica.

LA ESENCIA DE LA INFANCIA... LAS TRAVESURAS
Un niño sin travesuras es un niño patológico y se convertirá en un adulto que hará más travesuras traumáticas, es decir daños. La travesura no es malicia en el niño, no es una mala estrategia planeada con el propósito del mal, sino que sus travesuras son parte del descubrimiento que hace del mundo en su inocencia. Para un niño desobedecer no es una demostración de maldad, es descubrir que los adultos no son tan serios como quieren aparentar. Descubre mundos que están fuera de las normas, de las reglas, fuera del camino, aquí están Merry y Pippin, símbolos de aquellas aventuras infantiles por las que todos tenemos una profunda nostalgia. Imposible crecer sin ellos, no pueden faltar en la compañía o equipaje de nuestra vida interior. Sin su jovialidad, sin sus errores, sin su estupidez, la empresa u objetivo de la compañía del anillo nunca hubiera llegado a la meta. No puedes ponerte serio sin reírte, no puedes ser un adulto si escondes las aventuras traviesas que se mueven sigilosamente dentro de ti. No son Merry y Pippin quienes rompen las reglas, pero son ellos quienes dispensan y hacen una excepción a las reglas de una manera regular, sana, divertida y, en definitiva, también constructiva. 


TOM BOMBADIL... EL ESLABÓN PERDIDO
Tom Bombadil es, entre los personajes de El señor de los Anillos, quizás el menos conocido y a la vez uno de los más fascinantes y misteriosos, que escapa a todos los esquemas predefinidos (imperdonable su carencia en las películas de Peter Jackson, excluir a Tom de la película es no entender la esencia del Anillo). Tom Bombadil es el "Señor del Bosque Viejo" donde el Mal no puede tocarlo (bosque viejo, símbolo de la experiencia, conoce todos los riesgos, impenetrable porque es consciente, como dice el refran: màs vale y sabe el diablo por viejo que por diablo). Es capaz de ver a Frodo incluso si lleva el Anillo en el dedo (es decir, ve más allá de las apariencias, no se deja engañar por el poder) y es el único que toca el anillo sin estar bajo su influencia maligna (porque no desea el poder, este es el màs grande poder). De hecho cuando se lo deslizó o se pusò el Anillo en el dedo meñique extrañamente no se volvió invisible (porque no se deja influenciar por ninguna ideología, poder, creencia, sigue siendo él mismo, no desaparece). Por ello, durante el Consejo de Elrond, se discute la posibilidad de encomendarle el anillo a Tom Bombadil, para que lo guarde a salvo en su bosque para siempre. Bombadil, sin embargo, nunca se habría quedado con el Anillo voluntariamente, pero, incluso si hubiera aceptado, probablemente pronto lo olvidaría y tal vez incluso lo tiraría en un rincòn y lo habrìa perdido sin darse cuenta, visto que no le daba ninguna importancia. De hecho, Gandalf dice que, de todas las criaturas de la Tierra Media, Tom es uno de los guardianes más peligrosos del Anillo Único precisamente porque esas cosas no tienen control en su vida. Tom es la encarnación de la naturaleza, por eso vive junto a Baya de Oro, la hija del río.
Cualquiera que solo haya visto la película sin leer el libro debe saber que Tom Bombadil es el eslabón perdido en la cadena de comprensión de esta filosofía tolkiniana.

BAYA DE ORO, LA HIJA DEL RIO
La reina de las flores, la hija del río, por eso su nombre es Goldberry. Tom la conoció durante sus vagabundeos por el bosque. Es obvio que un hombre que vive en la naturaleza y de la naturaleza, cíclicamente se casa y se enamora de la belleza natural encarnada en esta chica. "Tan dulce era el baile de Baya de Oro y tan felices las piruetas de Tom. Sin embargo, de alguna manera parecían tejer una sola danza, armonizándose y completándose, dentro y fuera de la sala, y alrededor de la mesa". Ella es símbolo de armonía, alegría, plenitud, su canto y danza son la expresión del arte en la naturaleza; es el amante que toda alma espiritual sueña tener a su lado. Como dijo el mismo Tolkien en otra parte: "Deberíamos volver a mirar el verde, y nuevamente asombrarnos (pero no cegarnos) por el azul, el amarillo y el rojo... La fantasía es una actividad humana natural, que ni destruye ni ofende. Al contrario: cuanto más aguda y clara sea la razón, mejores fantasías producirá” (del ensayo “Árbol y hoja”). No puede haber ser espiritual que no esté en armonía con la naturaleza, la naturaleza es el alma en el espíritu. 

EL VIEJO SAUCE Y LOS TÚMULOS, TRAMPAS PARA EL CORAZÓN Y LA MENTE
Hay dos trampas que los Hobbits deben superar antes de llegar a Rivendel, como hay dos potencias del alma que debemos aprender a mantener a raya antes de llegar a la conciencia o conocimiento de sì mismos. Pero sin Tom Bambadil (la natural sencillez del Ser) sería imposible. La primera dificultad es el corazón, el sauce llorón que devora a los Hobbits, es un árbol que tiene alma en casi todas las tradiciones, es carnívoro, como las pasiones, por lo que los bosques abandonados y viejos siempre son peligrosos, solo obedecen a la voz de el canto de Tom Bombadil, es decir al arte, a la armonía, a la dulzura, es la única forma de liberarnos de este sauce, de no hacernos llorar. La segunda dificultad es la mente, desde donde encontramos las colinas del Tumulilande (símbolos de los pensamientos), donde yacen las tumbas de los ancestros de los Dunedain: aquí surgen los fantasmas de nuestro paso, a saber, traumas, fobias, delirios mentales como las estúpidas ideologías, llevados al fundamentalismo y al fanatismo, crean una densa niebla que es imposible de cruzar para los hobbits sin perderse. Tom Bombadil ayuda a los Hobbits a romper el hechizo: les da los tesoros que esconden las tumbas: las espadas de los montículos, dagas de espléndida mano de obra, estas son las agudas convicciones que debemos forjar por nuestra cuenta y nunca de oídas, son verdades hechas con la experiencia y no con los fantasmas de la cháchara o simplemente porque han sido leídas y nunca vividas. 
Estar atrapado en los en los tùmulos es una crisis natural de la que se sale con la ayuda del espíritu, con los cantos de Tom Bombadil. En este caso, la música es símbolo de arte, de oxígeno para la mente y el corazón. Realmente es una pena que no hayan mostrado nada de todo este pasaje en las pelìculas del Señor de los Anillos.

¿LA NATURALEZA ES RELIGIÓN?
Las grandes religiones han destruido uno de los aspectos más fundamentales de la esencia humana: pertenecemos a la naturaleza y la naturaleza es divina. En los cuentos de hadas, los animales suelen hablar, los árboles tienen conciencia y voluntad, como los Ent y Bàrbol (Treebeard) en El Señor de los Anillos. Esta comunicación del hombre con la naturaleza ha sido interrumpida por un falso espiritualismo que hace al hombre abstracto, angelical, aislado en el cosmos, ignorante de la profunda conexión que tenemos con cada partícula del universo. Es el encanto de los hechiceros y los duendes, saben leer la locura humana en el viento y en las hojas, saben dialogar con las plantas y comprenden en los árboles el mal que los hombres infligen al tiempo y a la naturaleza. Uno de los mejores mensajes de El Señor de los Anillos es precisamente este: si destruimos el hábitat natural en el que vivimos para reemplazarlo en un mundo mecánico y tecnológico, terminaremos siendo esclavos como máquinas de las mismas máquinas que hemos creado y terminaremos muriendo psíquicamente de una manera no apta para nosotros. Religiòn significa unirnos a nuestra parte desconocida, en este caso la naturaleza nos darìa un aspecto religioso del existencia y nos ayudarìa a sentirnos en casa, no en exilio. 

QUIEN PIERDE GANA
En El Señor de los Anillos el propósito es como en el alma, especular, que es lo contrario de lo que parece: su búsqueda es perder un Anillo y no conquistarlo, es perder para no ganar pero perdiendo el mal que te dominas ganas la libertad. Similar a lo que decía el incomprendido de Jesús de Nazaret: “El que quiera salvar su vida, la perderá, pero el que por mí la pierda, la hallará”. La grandeza en el espíritu es el vacío donde todo puede entonces tener su espacio, el mundo materialista nos dice lo contrario: poseer, tener poder, ocupar todo el espacio, vender, conquistar, dominar. Los Hobbits ganan porque en la Tierra Media para Sauron no son nadie. Sauron no tiene la menor idea de que uno puede ceder el poder, por lo que no piensa en lo más mínimo en un Hobbit que quiere destruir el Anillo. El camino espiritual que lleva a despojarte de todo, a esconderte, a callar, a la soledad, es un camino poco conocido y menos frecuentado aún. Sólo así el BIEN CONOCE AL MAL mientras que el mal jamás podrá comprender al bien. Al conocer el mal, el bien puede usarlo, mientras que el mal, al no comprender el bien, solo puede destruirlo, lo mismo el sabio puede fingir de ser tonto pero el tonto nunca logra fingir de ser sabio. 

LA MUERTE... UN REGALO VITAL
Los elfos son en El Señor de los Anillos la raza emblemática, son el quid de la cuestión del libro: ¡la muerte!. Los elfos sufren por su inmortalidad, tienen la eternidad así que no saben lo que es la esperanza; para los elfos la muerte es un regalo que los dioses dieron a los hombres de la Tierra Media, sin la muerte la vida sería un infierno, un eterno retorno del aburrimiento, de la previsibilidad, de la inmovilidad. Por eso los elfos no conciben la religión, porque la religiòn nace o surge del miedo a morir. Los elfos enseñan a los compañeros del Anillo que el miedo no debe ser morir sino darse cuenta que no has vivido, no es morir es no vivir en plenitud. Sólo se muere si no se sabe vivir dignamente, por eso se opta por la muerte o se renuncia al abandono de la Tierra Media, yendo más allá del mar (simbolo de la muerte, el más allá). Por tanto no se teme a la muerte sino al miedo de no saber morir, de haber desperdiciado la vida dedicándose a cosas inútiles y vanidosa. Quien no encuentra en la muerte el sentido trascendental de la vida no habrà vivido hasta el final. Bilbo, Frodo y luego también Sam, una vez vencido el aburrimiento de vivir, se van con los elfos más allá del mar, saben morir, porque ya no están apegados a la enfermedad de vivir, enfermedad que vive sólo del miedo a la soledad.

LAS RUINAS DE AMON SûL
Amon Sûl fue una ciudad-fortaleza del reino de Arnor , allí se conservaba un palantir. Se produjeron numerosas batallas en esta ciudad para conquistar el palantir que había en ella y esto la levo a su destrucción. Durante la Guerra del Anillo Frodo sería herido en las ruinas de su ciudadela por el Rey Brujo de Angmar, siendo un nazgul y el líder de los nueve.
Los verdaderos héroes son verdaderamente humanos, por lo que tienen su lado débil, como Superman se debilita con kriptonita, como Jesús tiene los estigmas, como los vampiros no pueden ver la luz, y como Frodo tiene la herida mortal de los Nazgul en el encuentro a Amon Sûl. Cada uno de nosotros tiene en el fondo de ese cerro, del corazón, del alma, un viento de muerte, un dolor, un fracaso, una herida; no hay seres humanos realizados que no se lleven a la tumba un secreto o una herida mortal. Quien ha probado el mal de vivir feliz sabe cuán melancólico es el recuerdo de estas heridas. Frodo nunca se resignará a la pérdida del Anillo, sus crisis lo llevarán al abandono de la Tierra Media. Todos los sabios son básicamente melancólicos, la felicidad que han probado es de otro mundo y este mundo siempre estará de alguna manera cerca de su alma. La plenitud de la consciencia vuelve el alma un poco deprimido, nostalgica, el mundo por cuanto bello es solo un desteñido recuerdo de lo que han gustado en el espíritu. Esta es la herida que Frodo recibe por un Nazgul a Amon Sûl. 

ISENGAR... TRABAJANDO PARA DESTRUIR
Consumirnos consumiendo, ese es el propósito "vital" o más bien mortífero de la sociedad actual de consumo capitalista y materialismo de una personas sin vida interior. El mal en este cuento de Tolkien tiene un complejo metafísico para ser analizado desde diferentes ángulos. El primero es el trabajo como fuente de destrucción, una contradicción en términos, paradójico: trabajamos para crear, construir, evolucionar, pero si el trabajo no tiene un fin benéfico y espiritual, se vuelve destructivo, basta ver el mundo moderno: fábricas que contaminan, industrias que destruyen los recursos de la naturaleza, el hombre esclavizado a compromisos y negocios y nunca tiene tiempo para sí mismo, inconsciente de su interioridad y perdido en el mundo de las cosas externas, esta es la tierra de Mordor. El negocio del Señor del Mal (Sauron) es una autodestrucción, construye armas, trincheras, soldados... es un símbolo de la materia que abruma el espíritu, como hoy la economía mundial, socava el sentido de la vida en sus fundamentos y la naturaleza humana, expresión de la expansión descontrolada de la sociedad industrial y tecnológica avanzada. Las personas que se dedican por completo a este fin material tienen dentro un horno (Isengar) donde solo nacen monstruos (Uruk hai, orcos, Nazgul...), una sociedad que solo sirve al poder demente y descontrolado del Mal. Pero Isengar estaba regido por una falsa sabiduría (Saruman) y es esta sabiduría la que hoy rige nuestra sociedad y el instinto de las personas que la habitan, en su mayoría sirven a esta fuerza como un ejercito de consumo. 

EL ANTICRISTO ESTÁ EN CADA UNO DE NOSOTROS
Una frase bíblica dice así: “Quien se cree de estár bien firme en pie, tenga cuidado de no caer”, es decir, no esté demasiado seguro de sí mismo, el más grande de los sabios siempre podría cometer la más enorme estupidez. Saruman es un ejemplo: el mayor de los magos, el maestro de los Istar, Jefe del Consejo Blanco, se entrega al mal. Pero ojo, esta inclinación está en cada uno de nosotros… Quien practica la regeneración mental sin sufrir la muerte del ego, crea dos centros gravitatorios: uno en sí mismo y otro en su “yo” inconsciente. Sin la muerte combinada con la Ciencia alquímica de la Regeneración, no nace el Hombre Interior, no nace el Cristo Cósmico, no nace el Cristo Íntimo o la Luz divina; sólo nace un híbrido “bestial”, del que nacen los sabios y poderosos que hoy en su mayoría nos gobiernan: licenciados, médicos, científicos, lideres religiosos ávidos sólo de poder y riquezas materiales. Los yoes, los defectos, los egos viven en nosotros no afuera, sin su destrucción sublimada controlarán y utilizarán nuestros instintos internos; Gandalf a diferencia de Saruman sufre la derrota y acepta su error, la muerte contra el Balrog que lo hace caer en el abismo, la desolación, por eso se convierte en un verdadero sabio, Saruman no, sigue el poder, la ostentación, la dominación, la celebridad, justo el poder del que nuestra sociedad de hoy está encantada y hechizada: la fama, el espectáculo y el liderazgo. 

GOLLUM VS SMEAGOL
Este es uno de los personajes más emblemáticos de la saga. ¿Por qué tan amado? porque encarna algo que está en cada uno de nosotros: la esquizofrenia, la voz de la conciencia que lucha contra nuestra tendencia a la decadencia y al mal. Son nuestros dos bandos opuestos: Smeagol el hobbit bueno, que dando paso a la sed de poder se convierte en el malvado Gollum ahora consumido por el mismo poder. El psicoanálisis (la sabiduría de Gandalf) nos ha enseñado a poner esta parte demoníaca a nuestro servicio, no para matarlo como quisiera la corrección marcada por la moral religiosa (la ira de Sam), sino para hacerlo nuestro amigo, sin él nunca podríamos saber el camino de nuestro mal (el camino a Mordor), sin el mal no puedes vencer al mismo mal, el bien es impotente al final (como demuestra Frodo al final de su misión). Cada uno de nosotros alberga en su alma o un Smeagol oprimido o un Gollum amaestrado, son el Yin e il Yang de nuestra psique. 

EL INSTINTO SALVAJE Y/O MALVADO
Todos los extremos son dañinos, Smeagol cambia de naturaleza y de hobbit pasa a ser una bestia, un animal degradado, presa de sí mismo, víctima de su propia hambre y sed de poder. Como Sauron en el bien, queriendo ser Dios se hizo demonio, por lo tanto en nosotros, la búsqueda absoluta y por lo tanto maníaca, tanto del bien como del mal, nos lleva a destruir nuestra naturaleza: no somos ángeles y ni siquiera bestias, quien da espacio absoluto sólo al bien se convierte en un fariseo moralista perfeccionista y en última instancia cruel; quien da espacio absoluto al mal se vuelve laxo, cruel, tiránico y finalmente demoníaco. La verdad està en el medio, en el equilibrio.

EL PRINCIPIO DUAL... SMEAGOL Y DEAGOL... CAÍN Y ABEL
Recordemos la historia: Déagol encontró un anillo de oro, después de que un gran pez lo empujase en el agua. Sméagol lo reclamó como regalo de cumpleaños y esto extrañó a Deágol, quien se negó a dárselo. 
Si Adán y Eva son arquetipos simbólicos de los dos aspectos psicológicos y cerebrales de nuestra psique, es decir el masculino y el femenino, la dualidad en la manifestación, entonces sus hijos, Caín y Abel, son la modalidad en que estos principios actúan en nosotros, pues el cual Caín es lo masculino, solar, acción, creatividad, exterioridad, materialismo, ocupado en conquistar mientras que Abel es el reflejo femenino, lunar, introspectivo, espiritual, la expectativa. Smeagol como Caín son el arquetipo de esa parte de nosotros que mata el espíritu, abandona la reflexión, niega la trascendencia, se dedica a conquistar el poder de lo material y presume que sea suyo. En todo ser humano existe este instinto asesino: Simplemente quiere decir que cuando el estado activo se concentra en el materialismo se apodera del estado pasivo, lo “mata”, es decir, lo anula, Dios desaparece, lo divino no existe, la espiritualidad muere. De hecho no era esta la naturaleza de un Hobbit. Smeagol toma las cosas por su cuenta, no pide permiso, es arrogante, presumido, no colabora con la naturaleza, la codicia lo envenena, mientras que Abel se vuelve pasivo, dependiente, pueril. Dos opuestos que se anulan, se destruyen, como todo extremismo es enfermizo y deforme. 

¿CABEZA O CORAZÓN?
Una vez que hemos encontrado en nosotros el anillo del poder (la razón de nuestro mal) debemos emprender el camino de la muerte interior (el abandono, la negación, el olvido, es decir, hacia la tierra de Mordor). Hay dos caminos a elegir, como son las potencias del alma: la cabeza o el corazón, la razón o la voluntad, el intelecto o la sensibilidad, por lo tanto Caradhras o Moria. Aragorn quería las montañas, símbolo de la razón, aquí están los reyes, los intelectuales, los que quieren la luz de la lógica, la claridad, el aire del día... Gandalf, en cambio, aunque no quiere el camino de Moria ( porque la razón sabe lo que le espera en las callejuelas o labirintos del espíritu) sabía que esa era la única vía de escape posible, es decir el inconsciente, la oscuridad de los sentimientos, el fondo del corazón, la noche de los sentidos. Gandalf demuestra una vez más su sabiduría al no contradecir a Aragorn y sigue la elección del pasaje de Caradhras, sabiendo que será en vano: nunca contradiga a la razón, deja que se estrelle contra el muro de sus ideologías.

CARADHRAS... LA DERROTA DE LA RAZÓN HUMANA
La montaña es símbolo de altura, a nivel psicológico es el arquetipo de la mente, del pensamiento, escalarla es alcanzar el sentido del intelecto, la razón de todo, estar por encima de todo. Pero es un poder frío, analítico, aquí está la nieve, las aves rapaces, quien se enfrenta a la vida sólo con el pensamiento se vuelve altivo, arrogante, se da aires divinos. Gandalf sabía que era el camino equivocado, aunque humanamente el más seguro. De hecho el fuego del sentimiento no arde en este lugar, Gandalf le dice a la compañía que no es posible encender el fuego. ¡Qué imposible es encender el fuego del fervor en la voluntad cuando el entendimiento surge abrumadoramente como un ave de rapiña sobre toda razón y la razón se encierra en su fría nieve de ideologías y preconceptos! El hombre que quiere entenderlo todo ha fracasado, el cruce de Caradhras es prueba de ello. Sólo queda una bajada en el corazón.... Moria, la vía más temible.

LAS PUERTAS DE MORIA... LA MAGIA DEL INCONSCIENTE
Las puertas de Durin o también conocidas como las Puertas Occidentales de Moria, una perfecta descripción simbólica del camino psíquico introspectivo del inconsciente humano. Veamos los arquetipos uno a uno:
- Moria significa Khazad-dûm y esa es la casa de los Enanos, esas cositas que habitan en nuestro inconsciente (no te olvides de los enanos de Blancanieves en las minas, los que harán crecer este poder femenino, el Yin). Pero es sólo en esas pequeñas cosas donde se encuentra nuestra grandeza.
- Mínas: es el subsuelo por lo tanto la parte escondida bajo las montañas (la razón) de donde proviene el inconsciente humano. Un lugar para penetrar, descubrir, trabajar duro.
- Mithril era plata élfica: poderosa y ligera, es el tesoro que se esconde en el corazón de Moria (a diferencia del oro que hay en la cabeza), resistente como la convicción del corazón, ligera como la sencillez del conquistador en su interior . Bienaventurados los que llevan malla forjadas en mithril, son sencillos, seguros de sí mismos, perseverantes, libres de culpa, a prueba de puñales del Señor Oscuro.
- La puerta de la Moria está, como dijo Gandalf, "Gobernada por las palabras (si no dices las cosas correctas el corazón no se abre)... se abren solo en ciertos momentos (en la intimidad del diálogo y la meditación)... o para ciertas personas (las que no nos juzgan y nos aman)... estas puertas no tienen llaves (no son mecánicas, si no eres natural el inconsciente no se abre)... estas puertas abren hacia afuera (tú por lo tanto debes esperar a que la persona te abra su corazón, nunca lo empujes, inutil forzarlo porque...) ... desde adentro puedes abrirlas de par en par pero nada los moverá desde afuera, es imposible forzarlos hacia adentro (no violen la intimidad del inconsciente, nunca se abrirá.) Desde afuera solo los comandos mágicos pueden abrirlas (aquí está la palabra sabia, la verdad, el amor requerido para entrar).
- Mellon (palabra clave).... la amistad es la base del amor (no el amor carnal entre hombre y mujer siempre impregnado de algo de egoísmo sino) el amor a la par con el amigo. Esta es la única magia con la que se puede adentrarse en los abismos de la interioridad psíquica de una persona:
"Las Puertas de Durin, Señor de Moria. Di 'amigos' y entrad"

HAY ELFOS Y ELFOS
Mientras que los elfos eran seres divinos en forma humana, los hobbits eran seres humanos en forma divina. Los elfos representan el aspecto heroico, místico, trascendental, divino, mientras que los hobbits encarnan el aspecto doméstico, afectuoso, lúdico de la vida cotidiana y el humor, no exento de mezquindad y debilidad (¡mirad el ejemplo de Lobelia!). Sin el hobbit el elfo queda demasiado etéreo, casi frío e impersonal, sería como Cristo sin la encarnación. Los hombres, en cambio, ni siquiera sabían que existían los hobbits, así como el mundo industrializado no sabe que hay gente pobre y miserable y sencilla que vive de nada y sonrie por todo. Los hombres pensaron que los hobbits eran una leyenda, pues para muchos hoy los simples y los pobres siguen siendo un único ideal evangélico y teórico, materia prima de hermosos sermones. Leyenda son también los poetas, los místicos, los artistas, los ermitaños, los campesinos de vocación, esa migaja de humanidad oculta y a veces despreciada que sin embargo es el fundamento de la Tierra Media.

LA AMISTAD ANTAGONISTA ENTRE LA CABEZA Y EL CORAZÓN
Mientras que el elfo es la parte poética y espiritual del ser humano, el enano es la parte rústica, material, práctica, trabajadora de nosotros. Para el elfo, la belleza reside en la luz de la luna y el esplendor del mar o las montañas, para los enanos la belleza reside en el brillo de las joyas, las armas bien forjadas y la sobrepelliz bien hecha, pero es tierno ver a Gimli admirando un lago en el que se reflejan las estrellas, o contemplar la belleza de Galadriel. La fuerza de los enanos depende de su apego a la tierra, a la materia, de ahí su terquedad y codicia por todo lo que es riqueza. De ahí el antagonismo entre enanos y elfos, mientras los enanos se ocupan de la materia en su forma, los elfos apuntan a la esencia, los enanos son la parte inconsciente, los elfos la parte consciente. Moria es el lugar subterráneo, la perfecta prefiguración simbólica del inconsciente humano: el corazón es una mina, un continente perdido, por excavar y descubrir, sólo el celo de un enano haría maravillas. Los elfos, en cambio, viven en los bosques y las montañas, un símbolo del espíritu. Cuando hay unión entre cuerpo y alma, se crea una profunda amistad entre Legolas y Gimli.

ENTRE LA GRANDEZA Y LA ALTURA DE LOS ENANOS
El enano es una criatura mucho más cercana al elfo que al hombre, pero precisamente porque el enano fue creación de un elfo (Aulë) que quería hacer hombres sin tener el poder del creador, por eso no crecen. Cuando el hombre se siente divino (un elfo) y quiere crearse a sí mismo (sin ninguna referencia a lo Divino) permanece espiritualmente enano, por lo que los enanos no envidian la inmortalidad de los elfos. El enano es un elfo en miniatura o un hombre con aspecto de niño… lo contrario de ser un niño en el sentido evangélico. Aulë quiere imitar a su padre, como lo hace un hijo, no en competencia con Ilúvatar, pero fue castigado por mantener oculto su proyecto.
Los enanos despreciaban a los hobbits, diminutos como ellos, pero asumieron que eran gigantes por dentro. El hobbit, por otro lado, establece su grandeza fuera de sí mismo, con el mundo que lo rodea. El enano quiere hacer grande al mundo (Moria es el ejemplo... como son las mansiones o castillos de los ricos), quiere vivir de la apariencia, de la riqueza, cree que tiene valor porque lleva una cadena de oro al cuello; el hobbit, en cambio, es grande en espíritu, en la manera de ver las cosas pequeñas como si fueran grandes. Muchos de los que evaluamos como los grandes de este mundo son enanos, porque viven de las apariencias y desprecian los valores más ocultos del hombre común. Yo diría que hoy vivimos en la Era de los enanos, de los comerciantes, de los empresarios, de los famosos… igual que los enanos tienen la idea de la felicidad ligada a la funcionalidad del consumo y la compra de oro. La competencia también es un punto fuerte del enano: piensa en la competencia entre Gimli y Legolas… ¡quién mató más enemigos!. En el mundo de los enanos reina la fuerza, el activismo, por lo que se descuida el aspecto doméstico, sedentario, es el mundo del varón el que predomina, las mujeres de los enanos, como las del mundo árabe, están segregadas, escondidas incluso debajo de las barbas (¡el burka!). Los enanos consideraban a los hobbits como simples campesinos, así como los intelectuales de hoy consideran ignorantes a los trabajadores... los hobbits en cambio cayeron en esta trampa, muy común aún hoy: la importancia de cómo uno se presenta frente a sus conciudadanos. .. que dirán los demás!. Para los enanos es más importante la riqueza del honor, de los pactos, de la vida misma. Los enanos son sin embargo muy cercanos a los hobbits, Gimli es prueba de ello: sus ganas de vivir, su amor por la música, por el arte, por la comida, es la punta de su iceberg humano en el que uno puede aferrarse a la salvación.

EL MAL SE COMBATE CON LA SABIDURÍA
La paz nunca se logra a través de la guerra. la nuestra no es una lucha entre el bien y el mal sino entre el conocimiento y la ignorancia. El único problema del mal en el ser, especialmente en el ser humano, es la ignorancia y ésta debe combatirse sólo con el conocimiento. El hecho de que el anillo no pueda ser usado contra el Enemigo es una clara referencia a la imposibilidad de subordinar los medios a los fines cuando estos son contrarios: los malos medios sólo pueden conducir a malos fines, independientemente de las intenciones iniciales: "¡Si hago un Golpe de Estado para destronar al rey abusador, se instaura un nuevo rey abusivamente!”, el fuego no se apaga con el fuego, la guerra no se combate con guerra. Tener el poder de imponer el bien sería hacer del bien un mal fin, porque el bien nunca se impone, si obligas alguien a que te ame terminarà solo odiàndote. 
Los 3 anillos de los elfos están custodiados por ellos mismos, no manchados por el Señor Oscuro, porque son virtudes teologales (fe, esperanza y amor). Los siete anillos de los enanos están en manos del enemigo (los pecados capitales), los nueve anillos de los hombres han caído al servicio del Señor Oscuro, convirtiéndose en Fantasmas, por lo que es prueba de que quien sirve al poderoso que se vuelve tirano. La paciencia del pueblo es lo que hace del gobernante un tirano y en tal caso la paciencia es un mal nunca un bien.

SOLO LOS PODEROSOS PUEDEN RENUNCIAR AL PODER
El anillo es el símbolo del poder, pero aquellos que creen que tienen el poder en la mano y lo controlan se equivocan, porque al igual que el anillo, es el poder el que domina a su dueño. ¡Cuántos hombres han querido tener el poder de ayudar a los débiles y terminaron abrumando a los débiles con su poder! Como dijo Gandalf: "Es mucho más poderoso de lo que se atrevió a imaginar al principio; tan poderoso que abrumaría por completo a cualquier mortal que lo poseyera. Sería el anillo a volverse su amo". Incluso Galadriel admitió con su poder cuánto hubiese podido y querido hacer con ese Anillo. 
El anillo solo se puede destruir donde se forjó. De nada sirve luchar contra el poder, quedamos aniquilados. En efecto, si el anillo es la elección del mal tomada en el corazón del hombre, sólo la conversión de este hombre, con su conciencia del mal, es la decisión que puede destruir su inclinación al mal. Por eso el anillo se convierte también en la cadena de su dueño, como las ideas que identifican a quien las piensa, o como dijo Jesús: “donde esté vuestro tesoro, allì estará también vuestro corazón” (Mt 6,21). El anillo, por otro lado, no tiene poder sobre Tom Bombadil, porque él no lo quiere y ¡él es su propio dueño!. Tom Bombadil le pide a Frodo el anillo y Frodo no tiene miedo de dárselo, cuando Tom se pone el anillo en el dedo y no desaparece, más bien es el anillo el que desaparece, porque frente a Tom no desaparece el deseo de poder. Tom Bombadil es el unico capaz de dominar el poder porque no le da poder ni importancia al poder. Quien busca el poder a toda costa puede estar seguro de que es débil internamente.

EL PUNTO DE PARTIDA ES EL DE LLEGADA
El bien y el mal son como las dos caras de una misma moneda, muy juntas pero opuestas y nunca se pueden compenetrar, como las dos líneas de una paralela, como una puerta que sirve para entrar pero también para salir, como el cielo y la tierra, como la salida de Bilbo y la llegada de Frodo. La partida de Bilbo es una despedida, como lo es la muerte, el final de una etapa y el comienzo de otra. Pero Bilbo no puede llevarse el anillo con él… también llegará el día para cada uno de nosotros en que debamos renunciar, a regañadientes o de buena gana, a este poder de querer ser inmortales, debemos partir de esta vida sin vida, sin el anillo del poder de vivir. Bilbo estaba apegado al Anillo, como nosotros a la vida. Aquellos que renuncian se vuelven verdaderamente inmortales, pero aquellos que no renuncian pasarán una vida muy larga, como Gollum, creyéndose inmortales pero sin darse cuenta de que siempre viven en la muerte. Desde este ángulo podemos entender las palabras de Jesús cuando dice: "El que quiera salvaguardar su vida, la perderá, pero el que la pierda por mí, la habrá salvado y la habrá ganado". Este lenguaje paradójico, apofático, dialéctico, es el único que nos permite acercarnos a la realidad del misterio.
El viaje de regreso de Bilbo es similar al viaje del Salmón, regresa al origen no tanto para morir como para dar a luz a su descendencia, imagen de la eternidad y la continuidad. El viaje de Bilbo a Rivendel, a la ciudad de los elfos, es un prototipo del viaje de la muerte, al hogar del Padre Celestial. Incluso el génesis, en la Biblia, parece ser el punto de partida, pero es la meta, porque en el camino de la vida nos dirigimos hacia la reconquista del Edén. El sueño de muchos Hobbits era solo conocer y ver a los elfos, por eso  Merry y Pippin y al mismo Sam cuando vieron a Rivendell los elfos quedaron satisfechos con su sueño.

DOS VOCES EN LA CONCIENCIA: EL BIEN Y EL MAL
Hacia el Monte del fuego, Orodruin, hay dos voces que guían la conciencia de Frodo: Sam y Gollum. En cada uno de nosotros existen estas dos voces. Gollum es una advertencia para Frodo, en lo que podría convertirse debido al anillo. Gollum es esa maldita parte de cada uno de nosotros, esa parte de nosotros que nos muestra el camino correcto en retrospectiva, es el grillo parlante negativo, sin esta figura no podríamos ir a ningún lado, ya que sin Smeagol Frodo nunca hubiera llegado al Monte del Fuego. La figura de Gollum debería hacernos reflexionar no poco, como la de Judas, sin él el destino de la empresa hubiera fracasado. Además del guía espiritual, se necesita un compañero de viaje, el Gollum de la conciencia que te revela el lado oscuro del camino, pero también el grillo parlante, el amigo, tu conciencia a la luz de la verdad: aquí está Sam Gamgee, el que escucha a escondidas detrás de tus pensamientos, detrás de tu conciencia, el que te conoce y sabe descifrar los movimientos del corazón. Sam se convertirá en la sombra de Frodo, en todos los sentidos, incluso cuando Frodo revela su desconfianza hacia su amigo y le pide que deje la empresa cuando ya habian casi llegado al MOnte del Fuego. Sam es esa parte más racional que descubre las trampas de Gollum, mientras que Frodo es más sensible porque solo mira a Smeagol, l aparte buena que existe enterrada hasta en el alma màs condenada (el niño interior). 

SOMOS SERES DUALES
La dualidad es parte de la normalidad inherente a la naturaleza, mientras que el dualismo es la deformación llevada al extremo, una especie de esquizofrenia mental que reside potencialmente en todos nosotros. El Anillo imprime una doble identidad a quien lo lleva, porque quien se cree lo que no es acaba encontrándose en el interior de otra personalidad de forma inconsciente. De hecho, Smeagol hablaba consigo mismo, con el otro yo que lo poseía, de ahí el apodo de Gollum. Este comportamiento esquizofrénico es propio de quien tiene que vivir otra vida en su cuerpo, otra personalidad sin descubrir nunca la propia. Si recordamos bien, en el camino a Modor, Smeagol fue esa parte buena que se sometió a Frodo mientras que Gollum fue la parte mala que intentó traicionarlo; a veces, el mismo Smeagol resultó ser una víctima de sí mismo. Cuidado: incluso los poderosos, los famosos, corren el riesgo de experimentar este desdoblamiento, deben ser o presentarse ante el mundo con una máscara que termina por tragarse su verdadera personalidad, viven según una apariencia, de lo que otros harán o dicen, y ante la falta de personalidad se convierten en personajes populares hechos y rehechos según un cliché social impersonal. Falsos y perversos.

EL YO Y EL ALTER EGO
Gollum llevó a Smeagol a la soledad, a la desesperación, a una condición de vida animal. La luz, es decir, la verdad, lo cegó, por lo que decidió vivir bajo tierra, un lugar enigmático y simbólico del inconsciente, y así vivió muchos años bajo las brumosas montañas en la oscuridad. Este lugar de la conciencia humana está muy escondido, es allí donde el hombre vive en completa soledad, solo consigo mismo. Smeagol es más que una víctima del mal, el malvado es Gollum, pero Frodo, cuando se enteró de su existencia, le hubiera gustado verlo muerto, si te fijas, nunca más lo llama Gollum, sino Smeagol, Frodo, como Dios, se dirige y habla a la parte noble, a la mejor parte que está dentro de cada uno de nosotros, a esa parte que nunca será completamente destruida por el mal siendo tan noble como los hobbits, es la parte del niño que yace en cada ser humano… es con esa dimensión hobbit que Frodo hace pactos, mientras que los sirvientes de Sauron y el mismo Señor Oscuro no poseen esta dimensión, han renunciado a ella. Frodo con sus actos de confianza despierta el potencial Smeagol en Gollum y es por eso que surge una lucha interior entre Gollum y Smeagol, entre el hombre que ha elegido el mal y su conciencia que no pierde todo rastro del bien. Odio por Sam, lástima por su amo, hastío por sí mismo, amor por el anillo y, de nuevo, odio por los hobbits... así es el caos que suspira dentro de  Smeagol y por fuera de Gollum. 

EL PROBLEMA ENTRE ABEL Y CAÍN ES SU PADRE
Bien conocida es la inexistente rivalidad entre Borromir y Faramir, una rivalidad que existe solo en el corazón y la mente de su padre Denethor. Cuando un padre hace explícita su preferencia y amor por uno de sus hijos, provoca celos y odio entre los hermanos. No fue Caín quien odió a Abel, sino que fue el amor explícito y reprochado de Dios el que engendró el odio hacia Abel. Caín no quiso matar a Abel sino el desamor de Dios por él, Caín no hizo más que matar en Dios su flagrante predilección por Abel (Padres orgullosos crean sentimientos de inferioridad en sus hijos), fue Dios que sembrò el odio en Cain en vez de valorarlo por lo poco que podìa. Lo mismo en esta historia: Boromir era la pasión desenfrenada de su padre por él, Famarir la simplicidad oculta de la subestimación de Denethor. Boromir en el momento de la muerte mostró su grandeza, reconociendo que fue un cobarde, sin este traidor la empresa hubiera sido incompleta, no es casualidad que Jesús también escogiera a un Judas entre sus discípulos. Esta rivalidad y traición existe en cada uno de nosotros, son dos pasiones y tendencias psíquicas: un hijo arrogante, presuntuoso, que desea primates pero muere traicionado por su codicia y un hijo humilde, servil y fiel, que renace del odio del olvido y encuentra el amor olvidado (Eowin). Finalmente, el Caín real fue Denethor y la víctima de su amor orgulloso fue su hijo Boromir, heredero de su altivez.

ERES INVISIBLE SOLO A TU IGNORANCIA QUE TE MATARÁ EN CUANTO TE DESCUBRA
Dios se nos presenta como invisible, por lo tanto también omnipresente (tiene el anillo siempre en el dedo). El poder de ser todo en todo, de estar en todas partes, es un sentimiento de grandeza, de dominio sobre toda la creación. Este sentimiento era típico del anillo. Sauron miró por todas partes a través del anillo, estaba en todas partes. Muchas veces nos sentimos tentados por esta fascinación de poder asomarnos a la conciencia de los demás, de conocer los pensamientos de cualquiera, sus intenciones, sus deseos sin ser vistos… en definitiva, tener la conciencia de una persona en la mano significa dominarla. El conocimiento absoluto es un poder que arrolla y subyuga a los demás eslabones: los de los elfos (ciencia), los de los enanos (trabajo o tecnología), los de los Hombres mortales (fuerza militar) y hasta la debilidad de quienes ni siquiera saben que tienen un anillo, los hobbits, los pobres, los pequeños de Dios, pero es precisamente a estos pobres a los que el Dios del universo asigna el destino de toda la tierra media, la humanidad. Son invisibles a los ojos de los poderosos sin necesidad de utilizar ninguno de los engaños que la sociedad solía presentar.

POLÍTICOS DESPOTRICADOS, PREDICADORES IDEALISTAS, PERIODISTAS CONVENCIONALES, GENTE CHISMOSA... AQUÍ ESTÁ LA BOCA DE SAURON.
Hay varios personajes en esta historia que pierden su personalidad, pierden su identidad, hasta el punto de quedar reducidos a un papel o una apariencia de fachada, como tantos en nuestra sociedad actual. Aquí están los que hablan de oídas, los que ya no saben quiénes son sino que sólo quieren decir lo que dicen los demás, son repetidores impersonales de mentiras, noticias, rumores, clichés, son la Boca de Sauron: después de haber mostrado la Malla de Mithril, habiéndosela tirado a Gandalf, este personaje "la Boca de Sauron", empezó a hablar de la muerte atroz de Frodo y de su sufrimiento (mentiras prefabricadas para su uso y consumo, como periodistas, chismosos, políticos, que usan media verdad para cubrir con mentiras toda la verdad); también conocido como lugarteniente de Barad-dûr, había servido a Sauron durante mucho tiempo, y había olvidado su nombre: como tantos aficionados, fieles, fanáticos, seguidores de partidos políticos o sectas religiosas, periodistas que crean sospechas y temerarios juicios falsos. .. todos son impersonales. Cada uno de nosotros tiene esta boca inconsciente, nunca conectada al cerebro, superficial, que dispara palabras sin sentido o mentiras sensatas para engañar a los demás, tomamos el lugar de un amo impersonal que nos domina (Ignorancia, maldad inconsciente e ideologías varias). Por no mencionar sobre aquellos que no tienen una vida significativa (como Sauron desencarnado) se dedican a chismear sobre otros para destruirlos, o los que copian la vide de otros y los imitan hasta olvidarse de quièn son... todos son bocas de Sauron: sirvientes de la inutilidad total. Vivimos en la era de las comunicaciones reducidas a riñas, gritos, monólogos desesperados... en definitiva, mensajeros de Sauron!!!

EL ANILLO SIN DEDO, EL HOMBRE SIN DIOS.
En todos los mitos y cuentos de hadas comunes, se sabe casi por sentado que el héroe es invencible, que al final el mal falla y el bien triunfa. No es así en El señor de los anillos, más bien aquí sucede todo lo contrario: al final, a pesar de tener éxito en la empresa, no se logra por los méritos de los protagonistas, sino que incluso en contra de su voluntad, Frodo finalmente cede y aunque no quería nada más que 'anillo, el poder y la Comarca se convierte en un pequeño Mordor. Frodo al igual que Gollum NUNCA será consolado por la pérdida del anillo, tendrá profundos ataques de tristeza por el resto de sus días, incluso la duda en los elfos y del mago Gandalf de que pudo haber tenido el Anillo, permanece en sus fugaces miradas un rasgo de tristeza, Bilbo también lamenta su tesoro. Solo aquellos que han saboreado las profundidades del poder saben lo difícil que es no haber querido intentar controlarlo. Es la cicatriz del mal en nosotros, es el grito de auxilio de Jesús que pide "no me dejes caer en la tentación" descubriendo el lado oscuro de un Dios que te tienta en pie de igualdad como si fuera también un Señor Oscuro. Galadriel, Gandalf, Borromir, Frodo, etc... todos (excepto Sam) han sido inducidos a la tentación de ser Dios. Frodo como Sauron tendrá la misma marca que la bestia: perderá un dedo, un dedo invisible, un dolor visible a lo largo de la vida: es el dedo de la condena en la conciencia que nos dice: eres un Dios fracasado, un hombre sin Dios (sin  Anillo), un fantasma, una sombra que se mueve en la oscuridad de esta existencia. ¿Cuántos anillos falsos usa la gente en sus dedos hoy? ¿cuántos falsos poderes despliegan en sus asuntos cotidianos? El hombre ha perdido su dedo (divinidad) y Dios ha perdido el Anillo (la humanidad invisible), esta es la triste realidad de por qué solo reina el caos espiritual a la sombra de Sauron y la mezquindad humana en la partida de los elfos, es decir, lo espiritual escapar de la tierra media como lo hacemos hoy en el mundo virtual. 

LA BATALLA DE LA VIDA
La vida de todo hombre, por lo tanto, es similar a una batalla, donde se encuentran dos fuerzas: el bien y el mal. El tema principal de la obra es la lucha contra el mal, ¡pero no su destrucción!. El problema no es que haya dos principios absolutos, como en la mentalidad maniquea o cristiana, sino que el problema es el descubrimiento de que ninguna de las dos opciones puede hacerse absoluta sin la otra: el mal en su extremo poder conocería una chispa de luz en sí mismo, porque el sujeto del mal es el bien, mientras que el Bien máximo y absoluto no puede cancelar el mal, de lo contrario no habría mérito del bien mismo sin la libertad de elegir la posibilidad del mal. La visión maniquea del mal no se fundamenta en Tolkien, porque las dos fuerzas alineadas no son iguales en todos los aspectos... hay que dar al destino una dimensión de imprevisibilidad que salvaguarde siempre el libre albedrío, por tanto la elección del Mal y la existencia de la libertad humana. Cuando los hobbits regresan a la Comarca y encuentran a Saruman restaurando de nuevo la tierra de Mordor allí, el realismo de la obra se salva con una leyenda moralista e imaginativa ... "¡y todos vivieron felices para siempre!". El mal siempre estará al acecho, pero también el bien siempre estará alerta. 
El mundo de los opuestos es realista mientras no sea predecible o predestinado:
Frodo - Gollum,
Gandalf - Saruman,
Galadriel - Shelob,
Théoden - Denethor,
Faramir - Boromir,
Arwen - Éowyn,
Hama - Grima, etc. ... 
estos no son dualismos irreales, sino entrelazamientos de una sola realidad impredecible. El Mal es una negación de la propia identidad, por lo que los personajes que personifican el Mal (Sauron, los Fantasmas, el Balrog, los Caballeros Negros, el hombre sin Nombre), son todos sombras, por tanto entidades sin valor, la negación de aquello que pudo haber sido, la renuncia al propio potencial y personalidad. La victoria del mal no es posible, porque su esencia conduciría a su propia autodestrucción, por lo que la victoria sobre el mal por parte del bien es el único camino lógico a seguir aunque no se concluirà nunca. 

EL MAL ES LA HUELLA QUE CONDUCE AL BIEN
"Mátalo"... muchas veces durante el trayecto se sintió este deseo de matar a Gollum. Pero sin él Frodo nunca hubiera podido encontrar el camino de la victoria, porque Gollum es como el mal en nosotros: el camino que lleva al bien final, solo él lo sabe y conoce sus senderos, sin esa luz oscura del inconsciente que conoce perfectamente el camino del mal, ninguno de nosotros tendrá éxito, ninguno de nosotros puede llegar a la cima del Monte del Destino o del fuego. Muchos se comprometen a matar sus defectos, sus traumas, sus demonios, a olvidar su pasado (sólo Gollum ha recorrido el camino de regreso a Mordor) en cambio se equivocan. Al igual que Frodo, deben aprender a usar la misericordia, la ternura, una pizca de loca confianza en nuestra maldad hacia ellos mismos y eso (siempre manteniéndolo a raya) nos conducirá al núcleo de nuestro destino, el lugar infernal para ganar la batalla de los Yos contra el YO (Gollum versus Frodo). Por mucho que sea el sabio consejo de amigos (Sam Gamgee), debemos prestar atención únicamente a nuestro puro instinto de supervivencia en el mal: Gollum debe ser protegido a toda costa, incluso a costa de no seguir el bien común, la moral social y el sentido común colectivo. Obviamente esto conducirá a la locura de Frodo pero sin eso no se encontrará la razón última de las cosas.

UN PUEBLO DE LAMEPIES QUE TE ROMPE LAS PIERNAS LO ANTES POSIBLE
Un personaje que permanece oculto como un gusano es el propio Grima (Lengua de Serpiente). En él hay otra tendencia propia de la sociedad: halaga el poder pero lo odia y, en cuanto puede, te golpea por la espalda. Después de que sus intenciones son desenmascaradas por Gandalf, Grima se refugia en la torre de Saruman, con quien comparte el destino hasta el final de la obra. Aquí hay otro evento que falta en las películas de Peter Jackson, de una importancia esencial para la incomprensión de la obra y por lo tanto, a mi modo de ver, una falta imperdonable.
 Saruman y Grima se dirigen hacia el pueblo de los Hobbits. Al llegar a la Comarca con el hechicero, Grima ahora está totalmente esclavizado a los deseos de este último, cuando Frodo y sus amigos llegan a la Comarca y estalla la revuelta, a Grima se le ofrece la posibilidad de dejar a Saruman, pero el hechicero dice humillándolo que Lengua de Serpiente es un compañero adecuado sólo para él, y después de haberle dirigido malas palabras, lo golpea con una patada en la cara; Grima también parece soportar este enésimo abuso, pero en un relámpago de locura salta sobre la espalda del mago y lo mata, cayendo luego víctima de las flechas disparadas por tres Hobbits. Grima y Saruman habìan destruido la Comarca, haciendo renacer en la tierra de los Hobbit un nuevo Mordor; Grima es mentiroso, sirviente del mal que ni siquiera es peligroso, solo es estúpido, mezquino, baboso. Una parte de nuestra psiquis siempre se ve tentada por esta fatal tendencia: lamerle los pies al poder para poder cercenarle las piernas en cuanto se presente la oportunidad.

GOLLUM, EL DIVINO ESLABÓN PERDIDO DEL SER HUMANO
Podríamos decir que la saga de Tolkien, al igual que los siglos que se dividen en antes de Cristo y después de Cristo, se puede dividir en antes de Smeagol y después de Gollum. Gollum es el eslabón perdido de la humanidad de las razas de la Tierra Media y Smeagol es el eslabón perdido de la divinidad de los Elfos. Un hobbit no puede morir, demasiado pequeño para ser destruido. Y así como dijo Bilbo en su fiesta de despedida "Os conviene que yo me vaya" lo dijo también Jesús en la Última Cena: "Os conviene que yo me vaya, de lo contrario no vendrá a vosotros el Espíritu". Lo mismo pasa con Gollum, nunca me he resignado a su muerte, porque el medio, la intersección, el puente de transición no puede fallar, para mí Gollum no está muerto en el Monte de Fuego, en mi imaginación (a pesar de todo el final que Tolkien da a su libro, me desvinculo), yo veo a Gollum poniéndose el Anillo antes de caer en las llamas y volverse invisible, ahora pues las llamas como en el viento invisible no las puedo extinguir ni destruir, entonces Gollum no está muerto, está en el viento que alimenta esas llamas. Gollum descubre que en esas llamas hay una nueva dimensión de vida, una forma de regenerarse, ya no en el agua amniótica de los humanos, sino en el fuego incombustible de los Dioses. De hecho, se dice que el Anillo no se habría disuelto ni siquiera por las llamas del volcán, tenía que quedar allí solo para evitar que alguien lo tomara a costa de morir incinerado por el magma (como el árbol de la vida custodiado por las llamas de los querubines en el Edén). Así es el espíritu de los dioses, inmortal, pero a la vez invisible, asì serìa Gollum, pasa a formar parte de la más alta de las razas que ni los elfos alcanzan: un Dios en la Naturaleza y en uno de los elementos de la naturaleza: el Fuego o como dijo Jesus que cada uno de nosotros serà purificado con el fuego (Mc 9,49).



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