Si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

Los meses del año

 

SABÍA USTED QUE ...
Enero no era el primer mes del año, sino el undécimo. Los antiguos romanos tenían un calendario (Calendario de Rómulo en 753 aC) de 10 meses y comenzaba en marzo, a partir del nombre del dios Marte ("Martius"), se atribuían a esta divinidad la cosecha de primavera y la guerra. Pero se dieron cuenta de que cada 4 años el solsticio ya no coincidía con el calendario, por lo que siguiendo al sol tuvieron que agregar 2 meses más (enero y febrero) y crearon el calendario de Numa Pompilio en el 713 a.C. Los cambios para los días de cada mes fueron distintos, al final se dieron cuenta que nuevamente cada 4 años faltaba 1 día para sincronizarnos con el ciclo solar y fue así que a partir del 46 a.C. el calendario juliano concebido por Sosigene, entró en vigor con el año bisiesto. Desde entonces se convirtió en el calendario oficial de Roma y sus dominios. A lo largo de los siglos su uso se extendió a todos los países de Europa y América, ya que fueron cristianizados o conquistados por los europeos. En comparación con el año astronómico, ha acumulado un pequeño retraso cada año hasta alcanzar unos 10 días en el siglo XVI. Por esta razón, en 1582 fue reemplazado por el calendario gregoriano por decreto del Papa Gregorio XII, el calendario solar oficial de casi todos los países del mundo.
Todo este gran caos se habría solucionado de una manera más sencilla si no hubiéramos seguido al Sol (Yang - la Luz) sino a la Luna (Yin - la Sombra), en otras palabras si hubiéramos seguido nuestra dimensión como en psicología y en el mundo espiritual e interior: el ciclo perfecto lunar (13 lunas + un 1 del portal eterno). Ya en el Paleolítico, el tiempo se medía utilizando las fases de la luna. Asimismo, otras culturas como los celtas, los incas o los egipcios han tomado los ciclos lunares, femenino y materno, como referencia para ordenar la sociedad y la agricultura. Pero al final por desgracia prevaleció el poder del dinero de la política y el dominio del Hombre Solar.

EL CALENDARIO QUE NOS IMPUSIERON LOS ROMANOS
El término Calenda tiene orígenes etruscos y significaba el primer día del mes en el que se pagaban salarios, obsequios y deudas. Cada mes se dedicó a un evento o deidad:
- Marzo (Marte) mes de primavera y comienzo de guerras.
- Abril (Venus) dedicado a Venus, la diosa romana de la belleza, el amor y la fertilidad. Del latín Aprilis (abrirse), porque en abril se abren las planteas en su plenitud
- Mayo (Maia) La diosa de los campos.
- Junio ​​(Iuno) Juno era la diosa del parto, el matrimonio y el ciclo lunar.
- Julio (Cayo Julio César) dedicado a Julio César, quien fue la clave para que Roma se convirtiera en un imperio.
- Agosto (Augusto) El primer emperador romano 
- Septiembre (mes séptimo)
- Octubre (octavo mes)
- noviembre (noveno mes)
- Diciembre (décimo mes)
- Enero (Iano) Janus era el dios de los comienzos, del inicio.
- Febrero (Februus) era para los etruscos el dios de la muerte y la purificación.

Antes que existieran Julio Cesar y el Emperador Augusto, los meses se llamaban Quintile (mes quinto) y sextilis (mes sexto), lo que cambiaron fue el nombre para onorar los emperadores pero ya existían, mientras que enero y febrero fueron introducidos por ultimo. El senado romano en el año 8 a.C. dedica el mes sextilis al emperador Augusto, en ese momento contaba con 30 días, también se le agregó un día de duración, restándolo a febrero, para hacerlo igual al del mes de julio ( dedicado a César). Mientras que el sexto mes (quintil) se cambió su nombre más tarde a iulius por orden de Marco Antonio.

ENERO Y EL DIOS JANUS
El nombre enero (en latín Ianuarius) deriva del dios romano Jano (Ianus), deidad a cargo de las puertas y puentes (guardian de los pasajes) que en general representaba todas las formas de paso y cambio, en realidad, enero es el mes que abre las puertas del nuevo año, de hecho, el sustantivo latino ianua corresponde al término italiano "puerta". Jano es el dios de los comienzos, tanto materiales como inmateriales, y es una de las divinidades más antiguas e importantes de la religión romana, latina e itálica. Por lo general, se representa con dos caras, ya que el dios puede mirar el futuro y el pasado. Hay otras deidades antiguas como Jano, siempre con doble cara, los etruscos tenían al dios Culsans mientras que los sumerios tenían al dios Ušmu. Fue, junto con Quirino, el único dios romano que no se asimiló a las divinidades helenísticas.

FEBRUSS, FEBRIS Y FEBRERO
El Dios Februus era para los etruscos el dios de la muerte y de la purificación, cuya tarea era transportar al hombre de la muerte hacia la nueva regeneración y una vez concluida la purificación del hombre, se enfrentaba a su propio renacimiento. El dios fue reemplazado, por la religión romana arcaica, con la diosa Febris de donde proviene la palabra "fiebre" debido a las continuas enfermedades febriles de la época donde las poblaciones yacían en ambientes húmedos, pantanosos e insalubres durante todo el invierno.
La Diosa Febris tenía el mismo poder para causar enfermedades y curarlas, para enfermar y para salvar. Despiadada e indiferente, había que aplacarla mediante regalos y ritos propiciatorios que favorecieran su lado benévolo y curativo. De los dioses de la fiebre y de la muerte deriva el nombre del mes de febrero, del latín februare 'purificar'.
Las Februalias eran las fiestas asociadas al dios Februus y coincidían con las Lupercalias, dedicadas al dios Fauno y a la diosa Febris, por lo que las tres deidades se confundieron posteriormente con frecuencia. Con el advenimiento del cristianismo el eco de estos cultos parece sobrevivir (o mejor estàn bien enterrados, escondidos u ocultos) por yuxtaposición en el culto de la Virgen Santissima de la Candelaria porque las antiguas antorchas que se encendían para la Diosa Febris fueron reemplazadas por velas para la Virgen de la Candelaria. La iglesia Católica celebra el 2 de Febrero esta fiesta de las candelas que no son otra cosa que la procesión a la diosa de la Fiebre Febris. 

MARZO
Marzo es el tercer mes del año en el calendario gregoriano, pero antes de la reforma juliana era el mes con el que comenzaba el año tras el derretimiento de las nieves infernales, de hecho marzo marcó la vuelta a la vida activa de la agricultura, de el campo militar y náutico. El nombre deriva del latín "Martius", en referencia al hecho de que el mes estaba dedicado al dios romano Marte: la cosecha de primavera y la guerra se atribuían a la divinidad.
Marzo es el mes que marca la transición del invierno a la primavera en el hemisferio norte (equinoccio de primavera), mientras que en el hemisferio sur pasa del verano al otoño (equinoccio de otoño). En marzo celebramos el Día de la Mujer pero recordemos que en la antigua Roma, marzo también era época de celebración pública de deidades femeninas sincréticas o internacionales cuyo culto estaba muy extendido por todo el imperio, entre ellas Minerva, Isis y Cibeles.

ABRIL
En la antigua Roma este mes se llamaba Aprilis, palabra latina que deriva de aperire, “abrir”, para indicar el movimiento de la naturaleza que en estos días en el hemisferio norte se abre a los suaves rayos del sol con el inicio de la primavera. Aphrilis deriva del griego aphròs, "espuma" y recuerda a la diosa Afrodita, que nació de la espuma del mar en esta época del año. Diosa del amor, la belleza y la fertilidad, Afrodita era celebrada en la antigua Roma bajo el nombre de Venus Verticordia ("la que abre los corazones") el primer día de abril. En este mes la naturaleza nos habla de transformación, de renacimiento. Por eso se produce la fiesta de la Pascua cristiana, signo de resurrección.

MAYO
El nombre Mayo deriva del mes correspondiente del antiguo calendario romano Maius, llamado así porque está dedicado a la divinidad latina Maia, diosa de la abundancia y la fertilidad, que representa a la gran madre tierra. También conocida entre los romanos como la Bona Dea, hija de Fauno (el corresponsal griego de Pan). Es el mes de plena primavera en el hemisferio norte, por lo tanto en Roma esta diosa era venerada por su maternal abundancia, belleza, fertilidad.
En la mitología griega Maya (en griego Μαία significa "pequeña madre") era la mayor de las Pléyades.
Era obvio esperar que los cristianos lo dedicaran al mes de la Virgen Maria.

JUNIO
El nombre deriva de la diosa Juno, esposa de Júpiter. También conocido como el Mes del Sol porque en el hemisferio norte ocurre el solsticio de verano, cuando el eje de la tierra tiene una inclinación tal que garantiza la máxima duración de la luz dentro de un día (la luz del sol brilla durante 15 horas), en contraste al hemisferio sur o al hemisferio sur donde comienza el invierno. Juno es una deidad de la religión romana, ligada al ciclo lunar de los primitivos pueblos itálicos. Juno era la antigua divinidad del matrimonio y el parto, a menudo representada en el acto de amamantar, que luego asumió las funciones de protectora del estado.
La raíz indoeuropea Yeu significa fuerza vital, de ahí provienen las palabras joven (lleno de fuerza), junio (lleno de sol).

JULIO
Nos encontramos con el primer mes que no está conectado a una deidad antigua. El nombre deriva de Julio César, nacido alrededor del año 12 o 13, según las fuentes. Anteriormente, en el calendario romano de Rómulo, era el quinto mes y tenía el nombre de Quintil (quintilis), nombre en latín del número cinco. Luego se cambió a iulius por orden de Marco Antonio y se convirtió en el séptimo mes en el calendario greoriano actual. Es un momento de gran plenitud, corresponde al embarazo de la Tierra, que madura la mies prometiéndonos abundancia y concreción. El latín julius luego dio vida a las muchas variaciones en las lenguas neolatinas: en italiano se llama Luglio, en español se llama Julio, en francés Juillet, en rumano Iulie, en portugués julho. Incluso en idiomas no neolatinos se ha mantenido la misma raíz: en inglés y alemán se dice july. La palabra latina Iulius deriva del griego ἴουλος (hioylos) que significa joven, muchacho, juvenil, ya que era una palabra que se refería a los primeros pelos que crecen en la barba de los adolescentes.


EL RESUMEN PAGANO DEL MES DE AGOSTO Y COMO LA IGLESIA LO HIZO CRISTIANO
El mes de Agosto tiene su origen en el nombre del emperador Augusto porque era el mes de sus fiestas.  La palabra Ferragosto en Italia (15 de agosto) deriva del latín Feriae Augusti, la fiesta pagana, introducida en honor al emperador romano Augusto, con la que, desde el primer día de agosto, se celebraba la cosecha de cereales. Los banquetes, las copas, los excesos se consideraban legítimos en esos días de calor extremo (tengan presente que en Italia y Europa es el mes màs caliente de todo el Verano). En agosto, el calendario romano alineaba una serie de fechas consagradas a los dioses de la tierra, de la fertilidad:
- 1 de agosto: se celebró la Diosa Esperanza.
- 5 de agosto: la diosa Salus, garante de la prosperidad del pueblo romano.
- 9 de agosto: en las temperaturas más altas del año, se honró al dios Sol Indiges, considerado el Sol como el antepasado ("indiges") del linaje latino.
- 12 de agosto: se encendieron las lámparas en honor a la diosa Isis: aquí se trata de un culto no originario de Italia, procedente de Oriente.
- 13 de agosto: se celebra a Diana, la diosa de los bosques. En esa fecha, sirvientes y amos fueron juntos al templo del Aventino y luego al bosque para hacer picnics ante litteram.
En el 18 a.C., el emperador Augusto decidió poner orden en una serie de fiestas esparcidas a lo largo del mes que luego tomarían su nombre: FERRAGOSTO. La iglesia católica cuando subió al poder tapó todas estas fiestas bajo en mantel de la Virgen y le dio el nombre de la Virgen María de la Asunción, es más bien el compendio o la reasunción de todas estas fiestas paganas, el intento de la Iglesia de cristianizar todas las fiestas que encontró en el calendario del Imperio Romano como lo había hecho el rey Augusto en su tiempo. Un estudio detallado puede descubrir debajo de las fiestas del calendario católico, iniciando por la fiesta del nacimiento de Jesùs, como se encuentran todos los dioses y las fiestas paganas, Jesùs nace con el solsticio de invierno, como el Sol naciente, pero esa era la fiesta del Dios Sol antiguo que ya fue celebrada en Egipto (de los documentos se sabe que Jesùs tuvo que nacer en primavera es decir entre marzo y abril y no en diciembre). En America Latina es menos obvio este contraste y se dan menos cuenta de estos injertos, pero aquí en Europa aùn late una tradición pagana milenaria debajo del cristianismo. 

SEPTIEMBRE
Septiembre es una palabra procedente del latín que significa "séptimo mes". A pesar de ser el noveno mes en la actualidad gracias a la aportación del calendario juliano, es el séptimo mes en el calendario romano, puesto que se consideraba que marzo era el primer mes del año, y diciembre el último. El equinoccio de septiembre tiene lugar en este mes, y ciertas celebraciones se organizan en torno a él. Es el equinoccio de otoño en el hemisferio norte (las hojas mueren), y el equinoccio de primavera en el hemisferio sur (las hojas nacen). Es el equilibrio entre vida y muerte. Una curiosidad: es el mes que màs nombres ha cambiado en la historia, por muchas razones los emperadores le cambiaban su nombre: se llamó Tiberius,  Germanicus, Antoninus, Herculeus, Tacitus. 

OCTUBRE
El nombre deriva del latín octubre (octavo), por ser el octavo mes del calendario romano, tras la reforma gregoriana pasó a ser el décimo mes. En el hemisferio norte es otoño, por lo que octubre es un mes enigmático, casi místico. Frutos maduros, como racimos de amatistas, cosechas símbolo de plenitud y fin de un ciclo. Octubre nos habla de noches mágicas ya que los días se acortan y nos invitan a cosechar lo que hemos sembrado. El final de octubre se cierra con una fiesta que abre las puertas al más allá, Halloween, un saludo a la oscuridad que está a punto de llegar con el invierno norteño o boreal. 

NOVIEMBRE
Es el undécimo mes del año según el calendario gregoriano, pero antes era el noveno mes de donde toma su nombre "Noviembre = noveno", del latín novem = nueve. Es un mes deprimente porque en él se producen los cambios climáticos más drásticos: el frío invernal llega al hemisferio norte, mientras que el calor del verano llega al sur. Es un mes de transición hacia polaridades extremas, por ello los celtas incluso lo consideraban el inicio del año y en este mes celebraban la muerte y la vida en la transición de Halloween a la celebración de todos los santos (La fiesta de Samain, su Año Nuevo).

DICIEMBRE
El nombre diciembre proviene de decem (décimo), el nombre latino del número diez. De hecho, era el décimo mes del calendario romano, más tarde con el calendario gregoriano se convirtió en el duodécimo. Es el mes ligado al final de un ciclo, el solar, por eso también el 10 en la antigua Roma es el final numérico en la escala decimal. De hecho, los solsticios tienen lugar en este mes. La idea es sembrar las semillas para que germinen con los primeros calores de la primavera, aprovechando así la energía de Capricornio, signo de tierra que nos introduce en el invierno enseñándonos el valor de la resistencia y la tenacidad. Todo lo contrario en el hemisferio sur, donde el calor es al máximo. En diciembre nacen muchas divinidades antiguas, entre ellas la cristiana, Jesús, incluso la noche polar es sustituida en ausencia del sol por grandes hogueras a la espera de la nueva luz. Por lo tanto, es un mes muy esoterico, todo en nombre de la luz y el renacimiento.

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